Cuenta la relación que mantienen dos hermanos a lo largo de los
años. EL hermano mayor emigra desde Sicilia a la península Itálica
a Torino con la idea de prosperar y dejar de lado la miseria que azota la
Isla. Se encuentra en Torino con su hermano pequeño, el cual está
estudiando,
o eso hace creer a su hermano mayor, el cual profesa una devoción y fé
ciega
en su pequeño hermano. Enrico Loverso hace una fenomenal interpretación
con
unos ojos que manifiestan miedo, dolor, soledad, incredulidad, desolación
y muchas cosas más. La pobreza de las clases populares, que dejando el
campo
fueron a las grandes ciudades, se muestra de manera clara y diáfana,
plasmada en casas insalubres, atestadas de gente vestida con ropas ajadas,
y poco o nada que llevarse a la boca. Más allá de plasmar esta
realidad
que afecta a los protagonistas, la esencia de la película consiste en
construir con imágenes el devenir de acontecimientos que se suceden en
la vida de estos dos hermanos desorientados. Uno progresando en su trabajo,
llegando a ser el jefe de la coperativa y el más joven que es capaz de
renunciar a todo por su hermano mayor. Las miradas sustituyen a las palabras
en una película de escasos diálogos que destila una mirada de
penuria y
tristeza. Obtuvo el León de Oro en Venecia.