| YA NO SOMOS DOS (WE DON´T LIVE HERE ANYMORE) | ||
| DIRECTOR: John Curran | Basada en dos trabajos de Andre Dubus | |
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INTÉRPRETES: Mark Ruffalo (Jack), Laura Dern (Terry) , Peter Krause (Hank), Naomi Watts (Edith) |
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GÉNERO: Drama |
2005 | |
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| PUNTUACIÓN: |
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Jack y Hank son dos
amigos que están casados con Terry y Edith
respectivamente, también grandes amigas. A las dos parejas les
gusta hacer cenas juntas, ver alguna película y tomarse entre todos
unas cervezas y unas copas de vino. Pero por diferentes motivos ninguno
de los matrimonios acaba de marchar del todo bien y las relaciones cruzadas
entre los matrimonios es algo que cae por su propio peso.
Es interesante ver los puntos de vistas sobre la pareja de los cuatro personajes de la historia (únicos a parte de la presencia de los 3 niños). Por un lado el matrimonio entre Jack (Ruffalo) y Ferry (Dern) hace aguas porque ella es un desastre con la casa y no es feliz con la vida que lleva. El personaje de Jack está a la deriva, un poco a la que cae sin saber exactamente qué es lo que desea. Quiere mucho a sus dos hijos y le gustaría querer a su mujer, pero le resulta difícil, por eso cuando la mujer de su amigo se le insinúa se deja llevar por corriente. Sin embargo su esposa, Terry, lo quiere con locura y para ella no existe nada más importante en el mundo. En un momento de la película se la define con esta frase: “Es una buena esposa. Si no te quisiera a ti, querría a otro marido”. Eso también la obliga a lanzarse desesperada a salvar el matrimonio lanzándose a los brazos de otro hombre y contándoselo a su marido, con la esperanza de que este reaccione. Por otro lado Hank (Krause) es un escritor egocéntrico para el que lo único que cuenta es su obra y poder escribir. El resto le da igual. Con una frase define su forma de vida cuando afirma, al enterarse de que su amigo se ha liado con su mujer: “Es más fácil vivir con una mujer que se siente amada”. Esta mujer amada es Edith (Watts), otro personaje que tiene las ideas bien claras. Sabe que su marido no la ama y también sabe perfectamente lo que quiere, aunque no obtiene el mismo apoyo por parte de su amante Jack. Ese es el meollo de toda la historia y desde la primera secuencia de la película lo vemos de forma clara. El resto se pasa dando vueltas a la misma idea, yendo y viniendo. La poco sutil metáfora que se emplea para ello es al protagonista Ruffalo pasando una y otra vez por un mismo puente, en diferentes aptitudes y por si no captamos la idea nos repiten cada vez que pasa las primeras imágenes de su paso por el lugar. También aparece un tren que va en una dirección y luego vuelve. Alegoría pura. En cuanto a lo políticamente incorrecto lo único que tiene es que los protagonistas, malos y adúlteros ellos, fuman, no hay ningún mensaje moral. Las dos chicas están muy delgadas y uno de los chicos también. Ruffalo es el único que está algo más fornido. En cuanto la parte técnica dirige John Curran,
director australiano y la historia se basa en dos relatos de Andre
Dubus (We don´t live here anymore y Adultery).
Watts y Ruffalo, dos de los actores
más prolíficos en los últimos tiempos y que poco
a poco se van poniendo en lo más alto, parece que le van sacando
partido a sus carreras y aquí ejercen también de productores. |
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J.F.K. |
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