Spider
Es conveniente ir a los extras del DVD, en caso de ser este el medio elegido
para ver la película, a fin de entender mejor que es lo que se ve en
la cinta. El actor Ralph Fiennes nos dirá que es conveniente leer primero
el libro antes de ver la película, para de este modo saber que es real
y que es imaginación acerca de los actos y pensamientos de Spider.
Cronenberg en su ánimo de no dejar indiferente al espectador hace otra
película más a sumar a: Existenz, Crash, La Mosca entre otras
tantas.
No es esta una película de terror al uso. En ella Spider. Fiennes, un
ser extraño y perturbado, va retrocediendo en el tiempo, en continuos
flash-backs y anotando cosas en su agenda sobre los hechos terribles que ocurrieron
en el seno de su familia.
Con una madre proteccionista que establece un extraño vinculo con su
peculiar hijo único Spider, y un padre que no sabe que es lo que le ocurre
a esa criatura infantil que va construyendo una historia ficticia de finos mimbres,
como una araña, con cuya telaraña acabar con sus enemigos
El clima generado es angustiante, ya sea en las escenas creadas en el hogar
en las que la historia se deforma como en un salón de espejos por la
mente trastornada de Spider, que ve cosas, que solo su mente crea, y las escenas
del psiquiátrico en las que está internado, pero con libertad
para salir y esa relación que establece con el resto de internos.
La película adolece de ritmo, se echa en falta más diálogos
y la atmósfera creada aún siendo muy lograda y sugerente en el
perfil de los personajes y en la recreación de las situaciones, no es
suficiente para hacer que la película tome cuerpo, así la primera
hora se hace muy larga.
Con el final de la misma no se sabe que ocurre, que es lo real y que lo soñado.
Habrá que leer el libro para así darle otra lectura a lo visto.
Queda confirmada eso sí, una labor interpretativa destacable tanto en
Ralph Fiennes, que da muestra de ser un solvente y camaleónico actor.
Gabriel Byrne en el papel de padre, marido, hombre en conflicto, huraño,
vicioso, lóbrego, lo borda, ya solo su rostro es un poema de versos sangrantes.
Y Miranda Richardson en un doble papel dicotómico y extremista. Por una
lado es una madre dulce y ama de casa resignada, obsesionada en complacer a
su marido y en el otro una prostituta, arrabalera y descarada que hace manolillas
bajo el puente sin despeinarse
Deja patente Cronemberg que a él le van las historias poco convencionales
y que su gusto por mostrar el lado oscuro del ser humano lo plasma de manera
convincente y con gran calidad cinematográfica en las películas
que hace.
chufo 2004
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