CRÍTICA Y OPINIÓN DE PELÍCULAS VARIAS


10 RAZONES PARA ODIARTE

 

No deja de ser la típica película de instituto en la que chica gusta a chico, chico intenta conseguir a chica y cuando se sale con la suya algo se tuerce y tiene que reconquistarla hasta que al final triunfa el amor.

Más de lo mismo pero con buenos intérpretes y salteada de citas de Shakespeare, que aunque no sea gran cosa, algo siempre queda.

Toda la acción se desarrolla en un instituto típicamente americano, con los prototipos de estudiantes típicos (las animadoras, los empollones, el chulo,...). Dos hermanas excesivamente protegidas por su padre son el objetivo de varios chicos del instituto por diferentes motivos. Cada una con una personalidad muy marcada y diferente y unas aspiraciones, irán progresando en sus relaciones y pensamientos.

Es una película más seria que el general de este tipo. No es descerebrada ni excesivamente romanticona y pese a no ofrecer nada nuevo en el argumento tiene un buen estilo y se deja ver, pero nada más.

Los que hemos estudiado a este lado del Atlántico no encontraremos en ella nada que nos recuerde a nuestra infancia estudiantil, pero cumple con las expectativas de lo que esperamos que sea un instituto americano, o al menos lo que nos han contado, porque no olvidemos que la vida es cine y los sueños, cine son.

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8 MILLAS (Curtis Hanson, 2002)

He de hablar de esta película diciendo que soy un auténtico desconocedor de la música rap. Para un seguidor de este tipo de música la visión de la historia cambiará, y a todos ellos se la recomiendo encarecidamente, pues este tipo de música compone los cimientos de la película.

En cuanto a la historia que cuenta, es bastante típica: joven que vive en los suburbios, de los que quiere salir, algo muy difícil de conseguir. La vía de escape en este caso es el rap, su gran afición y de donde proceden las pocas alegrías que se lleva de vez en cuando.

El rapero Eminen está bien en su primer protagonista en el cine. Es bastante creíble, en gran parte porque aunque no es una biografía suya, bien podía haberla sido, ya que al igual que el personaje él es un blanco que se ha tenido que hacer hueco en un mundo de negros. Pese a ser constante centro de polémicas, este joven ha ganado todos los premios posibles en Estados Unidos, incluido el Oscar por la canción principal de esta banda sonora y ha colaborado con grandes personalidades del mundo del espectáculo.

Llama la atención la presencia como secundaria de Kim Bassinger. Hace de madre de Eminem de forma magistral. Una mujer que sólo aspira a vivir de una forma un poco más holgada pero que al igual que su hijo se ve atrapada en el círculo vicioso que encierra su miserable vida en un barrio pobre. Yo he visto la versión doblada, pero estoy seguro que la interpretación de la Bassinger tiene muchos más matices destacables en la versión original.

En resumen, una película muy centrada en el rap y en los “combates” dialécticos de ese tipo, que son como una especie de “versolaris” a lo negrata. No cabe duda que este tipo de música tendrá muchos detractores, pero el ritmo que tiene no se le puede negar. Solamente diría que se deja ver y te arrastra, pero el desarrollo es muy previsible y el final es un tanto acelerado, como si estuviera cortado, da la sensación de faltarle algo.

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BANDAS DE NUEVA YORK (Gangs of New York – Martin Scorsese – 2002)

 

Cuentan que la primera versión que realizó Martin Scorsese de esta película duraba nada menos que ocho horas. La estrenada en las salas “sólo” tiene 169 minutos, pero es de suponer que la versión en DVD sea bastante más larga.

Tanto recorte se nota mucho a la hora de ver la película y hay personajes sobre todo que se ven perjudicados, como el que hace Liam Neeson. También se nota en el final, donde todo parece precipitarse de repente, como si pasaran cosas por medio de las que no nos enteramos y no conectan bien entre sí.

Pese a las casi tres horas, algo por otra parte que empieza a ser común en grandes superproducciones, a mí no se me hizo larga, al contrario, si le coges el ritmo a la película se te pasan volando, no tanto como para desear que siga algunos minutos más.

La historia está basada en un antiguo libro de principios de siglo que el director leyó de joven y es un proyecto que llevaba muchos años en su mente y que al fin ha logrado hacer. En realidad no cuenta nada nuevo, sino que es una crónica de la vida de la Nueva York de mediados del siglo XIX, una ciudad en crecimiento en una nación que se debate entre las disputas internas y la llegada de inmigrantes, sobre todo irlandeses. Todo esto queda genialmente reflejado en el film, así como las diferencias de clases que por entonces existían.

Más que la historia en si yo destacaría los personajes que la protagonizan, que además están genialmente interpretados. El que más destaca es Daniel Day Lewis, “el carnicero”, que tras cinco años de retiro ha vuelto a la interpretación con un personaje muy difícil, que por su caracterización tiene fácil inclinación a la parodia, pero que él convierte en un “capo” de la ciudad temible y sin escrúpulos que verdaderamente da respeto. Leo DiCaprio es un niño que ve morir a su padre de manos de “el carnicero” y se dedica a ganarse los favores de este con intención de vengarse. El papel de un joven con carisma le encaja muy bien a este actor que ya ha trabajado con muchos de los grandes directores. En la parte negativa quizás esté Cameron Díaz, cuya actuación no pasa de estar correcta, pero aún tiene que despuntar con un gran personaje. Esta belleza empezó en el cine precisamente por su espectacular físico y cada vez gana más como actriz pero aún tiene que quitarse esa aureola de sex symbol (algo que ya hizo con “Como ser John Malkovic”). No le ayudan nada a ganarse la aureola de actriz cosas comerciales que hace a menudo, como "Los ángeles de Charlie".

La ambientación está muy bien conseguida y los contrastes entre los oscuros escondrijos de los pandilleros y la fantástica recreación de la ciudad de Nueva York es otro de los alicientes para ver la película.

Fue nominada para diez categorías en los oscars y todas ellas muy merecidas, aunque de las “grandes” sólo ha estado para película, director y actor principal. No le otorgaban más de cuatro y al final, oh! sorpresa, no se llevó ninguno. Parece que Scorsese es de los directores que no gustan en la academia. Al final, cuando ya esté decrépito y nada le importe le darán uno honorífico para limpiar conciencias.

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COMO DIOS

Una película con Jim Carrey en su reparto tiene ya de por si unas características que vienen de serie con el actor, véase muecas imposibles, humor del calibre 44, gags para llorar de risa, etc.

En esta ocasión por unos motivos que no están muy claros, Dios decide darle a un hombre todos sus poderes (y también sus obligaciones) para que haga Su trabajo durante unos días.

¿Qué haría yo con esos poderes en mis manos? No lo sé, pero quizás no muchas de las cosas que hace este menda. Aunque claro, si tu novia ya es Jennifer Aniston, algunos de esos deseos estarían realizados. Este personaje en cuestión se pasa los primeros días beneficiándose a sí mismo en lugar de a los demás o a la Aniston, que acaba por dejarle. Es ahí donde se da cuenta de que tiene que hacer cosas por los demás y por los que quiere y comienza a reparar todo lo que ha hecho mal en los días anteriores, algo caótico y complicado.

En general la película es bastante tontorrona y no cuenta nada trascendental sino que se centra más en la comicidad y nos presenta a un Dios cachondo y despreocupado que da prioridad al libre albedrío y a la diversión, como debe ser y que no se escandaliza ante las ideas de Carrey de cómo llevar esa Divina carga. Hay escenas para partirse de risa, como en la que obliga a hacer ciertas cosas (ni más ni menos que imitar al propio Carrey) al presentador del telediario que le ha quitado el puesto.

Se adivinan cortes en el montaje final para disminuir la duración de la película. Con el invento del DVD estas sospechas se ven, además de confirmadas, enmendadas y podemos disfrutar de más de 30 minutos más de metraje, con escenas que complementan, mejoran y explicar gran parte de la trama, algunas de ellas incluso sin acabar de montar del todo, posibilidad de saber algo más de los personajes y varias parodias bíblicas (además de la separación de las aguas en la sopa de tomate podemos ver la multiplicación de los langostinos y los canapés, las tablas de los mandamientos, la conversión de agua en vino…). También podemos ver tomas falsas de las que se han puesto tan de moda y la película con comentarios del director.

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CONSPIRACIÓN EN LA RED (Antitrust – Peter Howitt – 2000)

Las letras que aparecen en grande en el cartel de esta película son las del actor principal, Tim Robbins, una figura en Hollywood, querido por sus actuaciones y temido por sus alegatos de todo tipo a partes iguales.

En este caso hace un trabajo más comercial que artístico, interpretando a un magnate de la informática descarada copia de Bill Gates, pese a alguna que otra broma que hacen con él, supongo que para dejar entrever que no pretenden imitarlo, pese a que el resto no dé para pensar que así es. Por no hablar del tópico de la empresa de informática creada desde un garaje.

El resto de actores principales son jóvenes promesas actuales: Rachel Leigh Cook, una chica de belleza extraña y serena. La otra chica es Claire Forlani, otra guapa que tiene ese halo de las que saben que lo son, lo que le resta algo de credibilidad como actriz, según mi opinión. Pese a todo lleva encadenando unas cuantas películas de gran repercusión, más comercial que de otro tipo y ha trabajado con grandes compañeros y directores. El chico es Ryan Phillippe, gran actor al que parece esperarle gran futuro por sus dotes ante la cámara para hacer tipos de personajes muy variados. Está casado con la una de las jóvenes rubias de moda en Hollywood, Resse Whiterspoon, que ya le ha hecho padre. Ojo al cameo que tiene el director, Peter Howitt, que hace de un vagabundo (homeless, pone su cartel) de pelo largo cuyo aspecto no difiere mucho del real de este hombre.

Una vez más el título original Antitrust ha sido traducido de forma no muy correcta. Antitrust viene a decir en castellano algo así como antimonopolio, algo de lo que trata la película y que es bastante más sutil que lo de conspiración en la red, que no somos tan tontos como para no saber que es un monopolio.

La historia es la de un joven informático llamado Milo que es contratado por un magnate de la informática que posee un imperio empresaria, NURV y unas instalaciones con la última tecnología. Allí trabajará con otros jóvenes como él, pero irá descubriendo que hay algo escondido que no le huele bien. Poco a poco lo irá descubriendo e intentará afrontar una lucha de David contra Goliat. Por el camino se perderán muchas cosas.

El argumento está bien. No es muy original pero al menos todo lo referente a la tecnología está llevado a cabo con gran realismo y además de creíble parece bastante correcto. Si a eso sumamos unos actores jóvenes excelentes y un Tim Robbins que siempre cumple, tenemos una película que no se puede calificar de excelente, pero pasa el corte.

El diseño de producción corre a cargo de Catherine Hardwicke, una mujer con experiencia en este campo que en poco tiempo se pasaría a la dirección debutando con la excelente Thirteen, una película a considerar que le augura un buen futro.

Buena banda sonora en concordancia con el tema de la película. Oímos canciones de Supergrass, David Bowie, Dandy Warhols, Massive Attack y otros grupos modernos.

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GRANUJAS DE MEDIO PELO (Woody Allen)

 

Woody Allen tiene un estilo propio que lo ha convertido en director de culto, esto es, maravilloso para sus incondicionales y un tipo raro para el resto del mundo.

El talento para el humor a este pequeño neoyorquino no se le puede negar, pero a los que les gusten sus películas en general, que no se esperen nada diferente en esta. Es Woody Allen en estado puro.

La historia trata de un matrimonio que siempre andan discutiendo. Ella tiene delirios de grandeza y él no está contento con la vida que lleva. Se le ocurre atracar un banco haciendo un túnel desde un local cercano. Como tapadera abren en este una tienda en la que venden las galletas que hace la mujer. Lógicamente la cosa se les escapa de las manos y el atraco es una ruina, pero la tienda también se les va de las manos y se convierte en un imperio que en un año les hace multimillonarios. A partir de ahí sus vidas cambian.

El protagonista es de nuevo un antihéroe con problemas psicológicos y el resto de personajes muy originales a la par que extraños. Entre los actores que los interpretan, aparte de Allen, destaca el archí conocido Hugh Grant, que tampoco hace nada que no hayamos visto ya. También aparece Michel Rapaport que participó en otra película de Allen, Poderosa Afrodita, y Tracey Ullman interpretando a la mujer de Allen, que como acostumbra también escribe y dirige.

Está ambientada, como no, en Nueva York aunque esta vez no se recrea demasiado en sus calles.

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INSOMNIA (Christopher Nolan, 2002)
 

Una película en cuyos títulos de crédito aparece Al Pacino ya tiene, al menos para mí, un punto a favor. Si además está Robin Williams, normalmente se le puede sumar otro punto. Al estar los dos en la misma película se le puede añadir otro. La buena fotografía y los paisajes de Alaska le suman uno más. Así que sólo le faltaba una actriz joven y eficaz como Hilary Swank para llegar al aprobado. Tres ganadores de oscars en los noventa juntos en una misma película.

A partir de aquí el resto queda a gusto del espectador. La historia es muy predecible, lenta y facilona, pero se hace amena.

Al Pacino interpreta a un policía cuyo compañero investigado por asuntos internos está a punto de tirar la toalla, lo que puede salpicarle a él. Mientras están en Alaska intentando descubrir a un asesino el problema se complica al matar ¿accidentalmente? Pacino a ese compañero tan molesto para él. La acción trascurre durante varios días en el norte de Alaska, donde luce el sol de media noche que no deja dormir al protagonista. Según transcurren los días lo vemos como cada vez va estando más y más cansado, algo que este soberbio actor transmite tan bien que casi te da sueño.

Robin Williams no hace una de sus mejores interpretaciones, pero está correcto. Pese a que últimamente le está dando por hacer de malo y de psicópata no creo que este sea un papel que le pegue. Me gusta más cuando hace lo de siempre: papeles de payaso, como Good Morning, Vietnam, Señora Doubtfire o personajes serios (en los que se suele dejar barba) como Despertares o El Club de los Poetas Muertos. Luego está Hilary Swank, a la que todavía no hemos visto en muchas películas pero que da mucho juego con ese rostro tan peculiar y su naturalidad innata. Personalmente Maura Tierney que aquí hace un pequeño papel de recepcionista me parece una gran actriz, muy natural también y muy resultona, con la limitación que sólo la veo haciendo de buena.

Lo cierto es que la película acaba por ser algo insulsa y no aporta nada novedoso, pero es "resultona", como la Tierney, sin más.

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EL HOMBRE BICENTENARIO (Chris Columbus, 1999)

Lo primero que le puede venir a la cabeza a cualquiera que vea esta película es: “Esto ya lo he visto”. Pues está en lo cierto. Y, ¿de qué le puede sonar este argumento? Pues ni más ni menos que de “Pinocho”.

Que nadie se asuste por la comparación, pero es rigurosamente cierta, lo que pasa es que en vez del muñeco de madera que quiere convertirse en niño, aquí tenemos un robot que quiere convertirse en ser humano. En vez del hada madrina nos encontramos con un científico brillante y en el lugar de Pepito Grillo es una niña la que se convierte en su amiga a lo largo de los años y años que dura la historia hasta llegar a los 200 que da título a la película.

Está basada en una novela de Isaac Asimov. En realidad son varias las novelas y los relatos en los que el autor ruso-americano habla de los robots y aún más las novelas que otros autores han escrito basándose en las famosas tres leyes de la robótica y los cerebros positrónicos. Todo un mundo literario se centra en los robots de Asimov y a partir de ahí se ha desarrollado toda una cultura futurista de androides, humanoides y demás artefactos entre máquina y humano.

Centrándonos de nuevo en la película, hay que decir que no es una comedia aunque Robin Williams salga sin barba. De hecho durante la primera parte está embutido dentro de la estructura del robot que se va humanizando hasta adquirir los rasgos físicos del actor. Aparte del género fantástico, esta película se podría incluir en el dramático o en el romántico, ya que trata de explicar los sentimientos de ese robot que se siente diferente al resto de su especie y se sabe también diferente a los humanos a los que tiene que servir y soportar. Pese a todo esto, está tratada con mucho sentido del humor y tiene buenos golpes.

Mención especial a los efectos especiales, tanto en el desarrollo tecnológico que se produce según avanza la película en el tiempo como en la creación de los robots. Y hablando de los robots, están muy logrados, adquieren una gran humanidad y sus caras son muy expresivas.

No me alargaré más para no caer en el mismo error que la película, cuyas dos horas se llegan a hacer un poco pesadas. Recomendada para pasar una tarde de domingo sin fútbol y que esté lloviendo a cántaros.

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THE ITALIAN JOB

 

Mientras tenga minutos en pantalla Charlize Theron, una película gana enteros. Lo mismo ocurre para otra sección del público con Mark Whalberg. Como aquí se cumplen las dos cosas, la película ya tiene unos alicientes considerables. Aparte de su físico ambos hacen una interpretación muy buena, pese a que la película es básicamente de acción.

Precisamente acción es lo que no le falta y un buen ritmo que hace que se pase de forma entretenida. Pese al título sólo vemos Italia al principio, momento de la película en la que también sale el veterano Donald Sutherland. El otro actor importante es Edward Norton que por primera vez no me ha gustado mucho en su interpretación, puede ser por el personaje un tanto mezquino o porque no sale ni demasiado ni continuadamente.

Las escenas de velocidad montados en minis son muy entretenidas y un tanto graciosas por la maniobrabilidad y velocidad de estos pequeños coches.

La historia es un remake de otro film de hace bastantes años y no la han cambiado mucho, aunque está actualizada a los tiempos modernos, incluso los minis que usan que no son de los antiguos, sino del último modelo.

Recomendable para pasar un buen rato entretenido y casi sin darse cuenta.

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LOVE ACTUALLY (Richard Curtis, 2003)

 

Basada en el esquema narrativo de la conocida película “Vidas Cruzadas”, se cuenta la historia de varias parejas de Londres, con diferentes estratos sociales (del Primer Ministro a dos jóvenes dobles de iluminación), diferentes estados civiles (de matrimonios con hijos a recién conocidos) y diferentes aspectos dentro de las relaciones (del inicio al final).

En realidad más que cruzadas, las vidas de estos personajes sólo llegan a rozarse, ya que tienen pequeños puntos en común que no llegan a tener importancia en las relaciones de los demás.

Dentro de la disparidad de las historias hay una bastante poco creíble, la del muchacho que se marcha a Estados Unidos y otra directamente esperpéntica, la del Primer Ministro, interpretado por Hugh Grant.

En la publicidad la definen como la comedia romántica definitiva. Lo cierto es que de romántico tiene bastante, aunque entendido de diferentes maneras y de comedia también, aunque funciona a golpe de gags al conocido estilo de las comedias románticas al uso. Por lo tanto, aunque es comedia y romántica, lo de definitiva le queda un poco grande.

Otro aspecto que puede tener que ver con esa frase son los actores. Muchos de ellos ya han hecho otras comedias románticas como el especializado Hugh Grant o Colin Firth (que coincidieron hace no demasiado en “El diario de Bridges Jones”).

Esto no es casualidad, ya que el director y guionista, Richard Curtis, aunque se estrena como director ya había escrito los guiones de películas como “El Diario de Bridges Jones”, “Cuatro Bodas y Un Funeral” o “Notting Hill”, todas ellas con Hugh Grant, al que da la impresión que (puede que por amiguismo) ha metido con calzador en esta película.

También están conocidos actores en otros géneros como Emma Thompson, Liam Neeson, Laura Linney o Alan Rickman. Cómicos como Rowan “Mr. Bean” Atkinson o Gregor Fisher. Pequeños cameos como los de Claudia Schiffer, Shannon Elizabeth o Denise Richards y otros rostros de esos que siempre nos suenan pero cuyos nombres pueden no decirnos mucho.

Billy Bob Thorton interpreta al presidente de los Estados Unidos, de forma seria pero al mismo tiempo burlona, en un encuentro con el Primer Ministro Inglés. Sólo les falta uno para completar el “Trío de las Azores”.

Es bastante larga, pues dura unas dos horas y cuarto, pero al repartir el metraje en cortas visiones de cómo va desarrollándose la relación de las distintas parejas, se hace muy entretenida.

Las historias se van desarrollando hasta concluir de formas diversas, no se puede decir si bien o mal, porque en esto del amor… nunca se sabe. Lo que es seguro es que el amor está en todas partes (como la Navidad ?).

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MINORITY REPORT (Steven Spielberg, 2002)

 

Una película cuyos principales nombres, esos que aparecen en los carteles con letras más grandes que el título, son Steven Spielberg y Tom Cruise, gana muchos puntos antes de estrenarse y levanta grandes expectativas, ya que son las dos personas que más dinero han generado en el último cuarto del siglo recientemente acabado. Pero a "Minority Report" le falta bastante para ser una gran película.

En primer lugar el argumento: está basada en una historia corta del maestro de la ciencia ficción Philip K. Dick que debía constar de unas treinta páginas, y que como idea no estaría mal, pero alargándola como lo han hecho y pretendiendo crear con ella un argumento de película pierde mucho, deja lagunas por medio y resulta poco creíble. Además se intenta explicar demasiado las cosas, cuando quizás no sería necesario.

Otro aspecto importante es la espectacular caída de ritmo que se produce a mitad de la película, justo cuando se descubre el nudo de la acción, después de empezar de forma trepidante, incluso con algún sobresalto que otro. Sin olvidar que dura casi dos horas y media, que se hacen bastante largas.

Aparte de los efectos especiales, que no creo que pasen a la historia, hay que fijarse en los "efectos comerciales" que tiene la película, tales como la publicidad subliminal omnipresente y que resulta bastante recargante, o esos argumentos sentimentaloides típicos del hombre que ha perdido a su hijo y está desesperado, la mujer que sigue amando al marido pero se ve obligada a separarse de él, el jefe que quiere a su subordinado como a un hijo, etc. y que permiten rellenar la historia de forma eficaz pero pobre.

Al final hay una especie de epílogo, que para mi gusto sobra, en el que te explican lo que ha sido de cada uno de los personajes, como en esas películas hechas para televisión que ponen por las tardes y siempre empiezan con "Basado en un hecho real".

Por cierto, han hecho bien en dejar el título original porque cuando en la película hablan de su "informe en minoría" queda fatal.

Después de ver las dos últimas películas de Steven Spielberg uno se pregunta si este no habrá sido abducido por el espíritu de Stanley Kubrick.

En cualquier caso esta abducción no ha sido completa, ya que Spielberg toma mucho de Kubrick, a la vez que aplica sus propias ideas que tantos buenos frutos le han dado, como son la acción y los espectaculares efectos especiales, algo completamente en contra de las ideas de Kubrick, a quien la acción trepidante no le iba demasiado y cuyos efectos especiales eran más sutiles y efectivos que espectaculares.

Otra de las diferencias entre ambos es que pese a los dos contar con argumentos no demasiado claros o en cualquier caso algo confusos, a Spilberg le da por intentar explicarlo todo, algo que llega a confundir y a cansar, mientras que a Kubrick le gustaba más dejar cosas a la libre interpretación del espectador, para que se comiera un poco la cabeza.

Mi opinión es que al final a Spielberg se le acabará pasando esta fiebre futurista existencialista, como se le paso la reivindicativa (recordar "La lista de Schidler " o "Libertad"), como se le paso la extraterrestre ("Encuentros en la Tercera Fase", "E.T.") o la de aventuras ("Indiana Jones", "Hook", "Parque Jurásico"). La diferencia es que muchas de aquellas películas eran realmente buenas, cosa que al menos puede ser discutido en estas últimas.

Lo que no puede discutirse es que este hombre es un genio y en el momento en que la inspiración vuelva a iluminarle nos puede dar una nueva obra maestra, como las que nos dio su amigo y maestro Kubrick. Que así sea.

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NOTTING HILL (Roger Michell, 1999)

 

Otra comedia romántica más que no nos aportará nada nuevo pero que gustará a los aficionados a estas películas pues la pareja de actores protagonistas son posiblemente los máximos exponentes de este género. Él es Hugh Grant, que hace del mismo personaje de siempre, algo pijo y que tanto gusta a las mujeres y ella es Julia Roberts, que no es que interprete al personaje de siempre, sino que va más allá y se interpreta a si misma, ya que hace de una famosa estrella de cine que lo tiene todo y quiere mezclarse con la gente que ella llama “normal”.

El título de la película hace referencia al barrio de londinense en el que vive el protagonista y que tiene gran relevancia en la historia, pues tiene también el pequeño negocio en el que trabaja, una librería, y en él viven también todos los amigos. En la edición en DVD podemos incluso saber algo más de este pintoresco barrio ya que nos muestras diversos aspectos del mismo.

Para ser aún más típica en la película aparece el clásico amigo del protagonista, un tipo desastroso y patético pero simpático que interpreta Rhys Ifans y que es gracioso aunque como suele suceder con estos personajes, poco creíble, en esta ocasión por lo exageradamente tonto que es.

Lo cierto es que no hay nada más que pueda destacarse de la película y que la haga diferente al resto. Tiene las clásicas escenas románticas, los malentendidos que hacen que la pareja pase por momentos difíciles y el desenlace feliz (o no tanto, quien sabe).

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OPERACIÓN SWORDFISH (Dominic Sena, 2001)

 

Travolta debería dar gracias a Dios porque Tarantino lo sacara del ostracismo y la serie B en la que estaba hundido, pero en vez de eso lo que hace es creerse Dios y pensar que él solo puede levantar una película. En esta me recuerda un poco a aquel Marlon Brando decadente que aparecía en las películas como estrella pero al que el resto le comían el terreno y provocaban su mayor hundimiento, hasta que llegó a donde está ahora.

Si esta película tiene algún atractivo, que lo tiene, desde luego no es el ex-bailón pasado de kilos. Principalmente son los efectos especiales lo que más llama la atención, lo cual no suele decir mucho de una película a no ser que estos sean estratosféricos. Hay una explosión al principio de la película, que luego hace un flash back y volvemos a ver al final, que tiene su mérito. Lo otro más destacable es natural (¿?). Me refiero al cuerpo serrano de Halle Berry, actriz que lleva demostrando sus cualidades desde hace tiempo (recuerdo Boomerang, el Principe de las Mujeres o Los Picapiedra o recientemente haciendo de Tormenta en X-men), pero a la que ahora le ha dado por mostrar también otras cualidades, no me cabe duda que porque puede. Por cierto, penoso su destape, totalmente injustificado. Penoso en el modo, que no en las formas, que alegran la vista a base de bien. Tampoco esto dice mucho bueno de la película.

El argumento es de lo más soso, mezcla un pirata informático, internet y el terrorismo, todo muy de moda hoy por hoy, pero es lo que tiene basar una buena comida en los ingredientes sin prestar atención a la preparación, que acaba por quedar una comida insulsa e indigerible.

El pirata en cuestión es Hugh Jackman que ya había coincidido con Halle Berry precisamente en X-men, donde interpretaba a Lobezno. Es el único que se salva un poco en esta americanada un tanto fantasma. Recomendable para todo el que quiera una peli de acción sin muchas pretensiones o se quiera alegrar el ojillo con la delantera de la Berry o como luce el palmito en ropa interior.

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PEGADO A TI (Stuck on You, Peter y Bobby Farrelly, 2003)

 

Después de haber visto algún trailer, leer el título y saber que está escrita, dirigida y producida por los hermanos Farrelly cualquiera pudiera pensar que esta es otra disparatada comedia descerebrada y guarrilla a las que nos tienen acostumbrados.

Esta historia es sobre unos hermanos siameses unidos por la cintura que tienen que hacer vida obligatoriamente juntos. Las posibilidades para situaciones extravagantes partiendo de esta base son ilimitadas y sabiendo de la especial predilección por los disminuidos físicos y psíquicos de esta pareja de directores te puedes esperar cualquier cosa. Es curiosa la pareja que forman estos dos hermanos, que pese a pasar las 24 horas de cada día de su vida juntos son muy diferentes. Cada uno intenta vivir su propia vida pese a sus limitaciones.

Una vez vista la película hay que decir que no es para tanto. A cualquiera se le pueden ocurrir situaciones peores, pero las que se ven en la película están a medio camino entre el humor macarra y el inteligente. No se ceban demasiado con los freakis que muestran pero tampoco los dejan escaparse de vacío. Tiene frases ingeniosas aunque bastante previsibles y facilonas pero se dedican más a ahondar en los sentimientos que en los defectos físicos.

La aparición de Merryl Streep es muy graciosa así como la de Cher en plan paródico y otros actores famosos o recurrentes de la filmografía de los Farrelly. Incluso podemos ver al golfista ¡Sergio García! También se refleja la sociedad de Hollywood a donde van los hermanos a probar fortuna como actores. Uno de los personajes más divertidos es el recepcionista del hostal donde se hospedan, que como es típico en Hollywood está escribiendo un guión y hace las cosas más inverosímiles para que parezca que está trabajando en ello, aunque no lo hace. Se pinta ojos en los párpados para que parezca despierto cuando está dormido, pone sonido de teclas aunque no escriba, etc. De lo mejor también el epílogo final.

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EL PLAN (Drew Daywalt & David Schneider, 2002)
 

Es una película de acción desde los títulos de crédito, que mezclan las luces de neón de la ciudad y los faros de los coches con imágenes de documentales de animales, al menos, algo original.

Está rodada a momentos tipo videoclip, con rápidos movimientos de cámara, iluminaciones que provocan zonas de mucha luz y otras que quedan en la sombra, alguna toma subjetiva y una muy buena en que la pantalla se divide desdoblando la acción de forma ocurente y varias veces el protagonista/narrador contando parte de la historia mirando a cámara. Él es la estrella de la película, el más conocido del reparto: Seann William Scott, uno de los jovenzuelos de moda con cosas como American Pie y ese estilo de comedias gamberras. Su papel es el de un tipo duro, que se las sabe todas. También aparece Lou Diamond Phillips, con un personaje un tanto extravagante. El amigo del protagonista es un tipo bastante patético que parece el cuarto hermano Quijano pero con un hervor de menos. Hay otros personajes sobreactuados como los “travelos” y otros demasiado exagerados como el hipersupersticioso del grupo. Los personajes se entrecruzan durante una noche en una discoteca donde las leyes de Murphy se quedan cortas a la hora de aplicar aquello de que si algo puede salir mal…

Cuenta la historia de una cuadrilla de golfos que intentan dar un golpe para robar una estatua china en un banco. Para hacerlo tienen un plan que han de seguir a rajatabla. No es el Plan Ibarreche, pero puede servirles para hacerse ricos. Que todo salga bien depende de muchos factores, y durante la poco más de hora y media que dura la película se nos cuenta todo lo que ocurre en ese día, desde el ensayo final del plan hasta que todo acaba… ¿bien o mal?

La banda sonora es de música disco y está siempre presente, animando al ambiente discotequero del film, ya que parte transcurre en un local de Chinatown llamado CBC que me suena de alguna serie de estas de niñatos, Al salir de clase, de no mucha calidad pero que ha servido de cantera para las últimas generaciones de jóvenes actores del cine español. De esta película también pueden salir jóvenes actores americanos, pero ninguno me ha llamado la atención en particular.

Los animales del principio no tienen demasiado que ver en la trama, a no ser que el prota es afinionado al Nacional Geographic e intenta en momentos hacer paralelismos entre los documentales y lo que le sucede.

Es una buena peli palomitera para pasar un rato sin pensar demasiado y divertirse con la serie de extrañas cosas que les suceden al grupillo de atracadores tontorrones. Se queda a medias de una de ladrones de bancos al uso y una comedia juvenil y si hubiera tirado por uno de los dos caminos quizás sería mejor. O no.

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POLLOCK (Ed Harris, 2000)
 

Cuando Ed Harris se mete en un personaje llega a dar miedo por la forma en que se caracteriza para interpretarlo. Y aquí se mete en el personaje, vaya si lo hace.

Él es el máximo creador: director, protagonista y productor. Ha hecho una biografía de Jackson Pollock, este increíble pintor expresionista abstracto que según los indicios debe reproducir milimétricamente su vida. Este artista usó la denominada técnica del chorreo (dripping) para crear obras diferentes a las del resto de sus contemporáneos. Esto lo vemos en la película e incluso podemos observar al propio Harris pintando esos cuadros. Lo hace de forma impulsiva y con trazos seguros. Es fascinante ver a este actor/pintor, porque no se puede distinguir lo uno de lo otro, en plena labor pictórica.

Como cualquier película sobre pintura que se precie la fotografía está muy bien cuidada. Los colores son vivos y la definición permite distinguir los finos trazos y chorreos de las pinturas.

Siguiendo con las dosis artísticas del film, otro de los palos que toca es el de música. Cuando vemos a Harris en frenética actividad la música que acompaña a sus movimientos dota a esos momentos de una fuerza muy apreciable.

Harris, como nos tiene acostumbrados, hace un papel de una fuerza inusitada. Le sirvió para ganar un globo de oro y una nominación al oscar, entre otros. Impresionante el cambio físico que da al final de la película, cuando vemos al pintor con un importante sobrepeso y muy desmejorado.

Pero quien sí se llevó el Oscar fue Marcia Gay Harden, que interpreta a la esposa del pintor. Fue algo sorprendente en su momento y a mí ahora después de haberla visto tampoco me parece para tanto. Como personaje es el que intenta canalizar toda la furia de Pollock hacia la pintura e intentar alejarlo de las borracheras, la violencia y todo lo que no signifique trabajo y avanzar en su estilo.

Entre el resto del reparto hay otras caras conocidas, como Val Kilmer, que hace unas breves apariciones haciendo de otro pintor importante de la época, Willem de Kooning y la guapa Jennifer Connelly, que tampoco hace un papel muy extenso y sólo la vemos en la parte final. Otros intérpretes son Tom Bower, Bud Cort o John Heard entre otros, pero ninguno logra quitarle protagonismo a Harris, que aparece casi en cada plano.

En la parte negativa he de decir que parece penoso que en películas de este nivel se tengan fallos como que se vea el micrófono por encima de las cabezas en algunas escenas. Es de lo más cutre y aquí sucede al menos dos veces. Mucha meca del cine, muchos presupuesto multimillonarios, mucho retoque digital pero luego se cuelan cosas de este tipo que resultan de lo más descorazonadoras. Es la primera película dirigida por Ed Harris y parece que aún tendrá que trabajar mucho para hacer una gran obra, pues esta se sustenta en su poderosa interpretación de un hombre curioso e imprevisible, pero en el resto está sólo correcto. El formato de la imagen también me pareció curioso, pues al menos la copia que yo vi tenía un formato cuadrado.

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SEÑALES (Signs – M. Night Shyamalan – 2002)
 

M. Night Shyamalan es uno de esos directores que pegan el hachazo con su primera película (en su caso fue la extravalorada El Sexto Sentido), que luego les cuesta superar. Él lo sabe e incluso en alguna entrevista ha dicho que no quería que esta película fuera promocionada como la última película del director de El Sexto Sentido.

De todas formas es increíble la suerte que tiene, porque para esta tercera película ha vuelto a contar con actores de lujo: Mel Gibson y Joaquin Phoenix. Los comienzos de este actor estuvieron marcados como el hermano de River Phoenix. Digo esto porque aquí hay otro hermanísimo: Rory Culkin otro de los hermanos de Maculay, aunque mi favorito de la saga es Kieran, al que pudimos ver en Las normas de la casa de la sidra.

El protagonista de la película es un hombre, un religioso, que ha perdido la fe. Unas extrañas marcas que aparecen en su campo de maíz le harán replantearse su vida, el mundo, porqué estamos aquí, quienes somos, de donde venimos y todas esas cosas que hace la gente que se ve sometida a procesos de reflexión, o sea, cosas que no se te ocurren viendo “Cronicas Marcianas” o la televisión pública. Debido al carácter religioso del protagonista (y del propio Gibson: ojo a su próxima película sobre la vida de Jesucristo: La pasión) hay multitud de iconos religiosos ocultos en la historia. Supongo que Shyamalan será indú, lo que no me pega mucho con que haya escrito este guión, pero en fin, cada cual escribe sobre lo que quiere aunque sea mejor escribir sobre lo que se conoce.

En cuanto a la forma de rodar destacan los escenarios naturales, que casi no han sido retocados digitalmente, pues eso sólo se ha aplicado a otras escenas, que se ve claramente que no son reales (je, je). Vuelve el estilo inconfundible de este director con planos largos y tensión en el ambiente (al estilo Hitchkock, como él dice), esperando hasta el último momento para mostrar las cosas. También aparece su fino sentido del humor y una vez más sale él haciendo un pequeño papel, fácil de adivinar, pues a diferencia de sus otras dos películas aquí no hay muchos personajes, transcurre casi todo en la granja de la familia, y no salen la cantidad de indios de las anteriores, así que a él se le reconoce nada más verlo. Además la aparición es bastante menos sutil que las que acostumbraba a hacer Hitchkock.

Lo que no me gustan son los flashback que nos llevan a la historia de la mujer de Gibson, que no creo que aporte nada. Si lo quiere contar que lo cuente de una vez y ya está, pero que no ralentice así la acción. Dentro de la sutileza de la que le gusta hacer gala al director también podía no resolver el problema de las marcas tan rápido y a nivel mundial. Resulta poco creíble y demasiado aparatoso. Y el final... demasiado concesivo. Con lo buenos que son los finales donde todos pierden un poco.

Los efectos especiales corren a cargo de los expertod de la Industrial Light & Magic, una garantía. La música también ambienta de forma grandiosa la película y aparece siempre en las escenas de tensión, poniéndote ya a la espera de que algo suceda nada más empezar a oírse las tres notas que sirven de base sonora durante todo el metraje. Te predispone a asustarte.

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EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, La Comunidad del Anillo (Peter Jackson, 2001)
 

Mucho tiempo han esperado los millones de fans de J.R.R. Tolkien a que por fin se haga una versión, parece que fiel y buena, de la más famosa trilogía de novelas. Ha tenido que ser un fan del mundo de Tolkien el que la hiciera, porque no hay que olvidar que El Señor de los Anillos no son simplemente tres novelas que suman mil y pico páginas, hay mucho detrás de esto.

Me disculpo por no ser un auténtico seguidor de Tolkien, aunque me he leído los tres libros, además de El Hobbit, precursor de la saga. Quizás no sea la persona más adecuada por ello para hablar de esta película, al no conocer tan profundamente todo sus entresijos, pero sí puedo dar una visión más arbitraria y menos fanática.

Lo primero es recomendar encarecidamente ver la película. Aunque no te guste todo esto de los Hobbits, Elfos y la Tierra Media, solamente por los efectos especiales, las luchas, los seres extraños, los paisajes, la historia que cuenta y la acción de la película merece la pena verla. Para ser completamente fiel a los libros la duración debería ser mayor (algo que el director ha prometido en la futura edición en DVD), por lo que también recomiendo leérselos antes, para así disfrutar mucho más por la riqueza de los personajes, que no se pueden dibujar tan bien en la película como sobre papel, por más que siempre se diga que una imagen vale más que mil palabras. Algunas cosas de las que aparecen quedan como deslavadas y se nota el tijeretazo indispensable para acortar la duración, pero aún así en ningún momento se pierde el hilo o se hace aburrida, simplemente se desconocen hechos que dan mucho más fundamento a la acción.

La historia es complicada de resumir. Básicamente se trata de un viaje que han de hacer una serie de seres pertenecientes a distintas razas (elfos, hobbits, hombres, magos, enanos,...) para destruir un anillo que tiene gran poder y que en manos del maligno puede significar la perdición de todos ellos. La imaginación de Tolkien para crear seres y razas, tanto buenos como malos es asombrosa. Llegó a crear todo un mundo, son su historia, sus idiomas y toda clase de pormenores.

Dirige Peter Jackson, afamado director de cine gore en sus inicios y que se ha ido reconvirtiendo hacia un cine más comercial. La caracterización de los personajes es asombrosa, así como las interpretaciones. En el papel de Frodo, el pequeño hobbit protagonista está Elijah Wood, un niño prodigio que lleva a sus espaldas un número importante de películas desde que debutara con Regreso al Futuro Parte II. En el resto de personajes un poco de todo: los veteranos Christopher Lee haciendo de Saruman, como él dice el Darth Vader de esta historia, Iam McKellen que es Gandalf el Mago, uno de los pesos pesados de la historia e Iam Holm, interpretando a Bilbo, Hobbit que da inicio a toda esta aventura; Hugo Weaving es Elrond, un elfo, trabajando así en las dos series de películas de más éxito, esta y Matrix donde era el poli malo malísimo; entre los hobbits amigos del prota están los debutantes Dominic Monaghan (Merry) y Billy Boyd (Pipin) y otro de los rostros jóvenes habituales Sean Astin (Sam), que ha trabajado en películas como Los Goonies, La Guerra de los Rose, El Hombre de California o Bulworth; uno de los personajes más atractivos y mejor creados es el del guerrero Aragorn, que interpreta Viggo Mortensen, una elección acertada; otro guerrero, Boromir, es interpretado por Sean Bean, un actor muy curtido pero que admitió haber sufrido mucho en el rodaje; las chicas son Liv Tyler, la princesa Arwen, el personaje más alejado del original en el libro y Cate Blanchett (La Reina Galadriel), toda dulzura y atractivo; por último John Rhys-Davies interpreta al enano Gimli, quizás el más caracterizado, con su inseparable hacha y su mala leche y Orlando Bloom es el elfo Legolas, siempre con su arco y su liviandad.

Aunque parezca mentira todos estos personajes tienen su historia, así como los hechos y batallas que se han ido sucediendo a lo largo del tiempo en la Tierra Media, escenario de las aventuras de todos estos seres. Hasta ese punto llegaba la meticulosidad de Tolkien.

Para finalizar, simplemente decir que hay que verla. Si ya eras aficionado a Tolkien y alrededores decirte eso estará de más y si no puede que te empiece a gustar, porque aquí los buenos son muy buenos y los malos también. La fotografía es excelente, los efectos especiales bárbaros, incluso a veces ni se distinguen de lo real, el vestuario la leche y el montaje la rejota. Queda dicho.

Ver crítica del libro.

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EL SEÑOR DE LOS ANILLOS 2, Las Dos Torres (Peter Jackson, 2002)
 

Esta es la segunda parte de una trilogía que según toda la publicidad se ha grabado a la vez. Viéndola hay que decir que es cierto y es más, cada cual no tiene sentido sin las otras dos. La primera, La comunidad del anillo, quedaba sin acabar, pero es que esta se inicia ya empezada y te deja con las ganas en un punto de la historia al que le falta mucho para resolverse. Conclusión: si no has visto la primera esta no la veas porque no te vas a enterar de nada y si vas a verla tendrás que ver la tercera para saber como acaba. Vaya, que el negocio para ellos es seguro.

Lo que sí es recomendable es haber leído antes los libros antes. Te sirve para seguir la historia mucho mejor y además es una historia muy original y divertida, siempre y cuando tengas una dosis mínima de imaginación, pues los libros no tienen imágenes (¡!).

Esta segunda parte es la peor de las tres según mi opinión, porque es la parte de la historia más incompleta. El segundo libro de la trilogía también es el peor y la película la recorta por delante, empieza más tarde y por detrás, ya que la terminan antes.

Una de las razones por las que resulta menos atractiva es que la comunidad del anillo se separa en varias partes y cada personaje va por su lado, fraccionando la historia.

Entre las criaturas que aparecen en esta película están los árboles, un bicho llamado bárbol que es un árbol vivo con sus compañeros que es la criatura más sobresaliente. Y cómo no, Gullum, el ser virtual que parece haberse convertido en el mejor actor digital de la historia, y lo que veremos a partir de ahora. ¿Nominación algún día para uno de estos actores virtuales? Quien sabe. No creo que suceda pues los actores estarían tirando piedras contra su propio tejado. Por cierto, que esta parte pasó con más pena que gloria por los Oscars, aunque mojar, mojó.

Bueno, lo dejo aquí pero ya sabeís que esta opinión se complementa con la de La comunidad del anillo y la que vendrá de El Retorno del Rey.

Ver crítica del libro.

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LA SONRISA DE MONA LISA (Mona Lisa Smile - Mike Newell - 2003)

 

Julia Roberts levanta cualquier película con que sólo aparezca su nombre, o al menos eso creen los productores. En este caso además de ella hay unas cuantas actrices de renombre en el reparto, netamente femenino. Desde las veteranas Marcia Gay Harden a las jóvenes Julia Stiles y Kirsten Dunst. Esto es sorprendente, teniendo el cuenta el sueldo de la Roberts que se lleva un tercio del presupuesto de la película.

La historia trata de una profesora de historia del arte en 1953 que acude a la Universidad de Wellesley, muy conservadora, a dar clases. Ella viene de la Universidad de Berkeley, mucho más progresista y este es su primer trabajo. Las alumnas no se lo pondrán fáciles y las duras normas no estarán a su favor.

Es una especie de Club de los Poetas Muertos en femenino y aunque no está a la altura de aquella el argumento es similar, una profesora que ha de ganarse a las alumnas a base de esfuerzo, poniéndose a su altura y enseñándoles que hay vida fuera de esa Universidad diferente a la que ellas creen. La diferencia principal entre ambas es que en lugar de la poesía y los clubes masculinos en esta ocasión el desencadenante es la liberación de la mujer. La condición social femenina de mediados del siglo XX que las chicas aceptan y que la profesora rechaza se convierte así en el tema de confrontación de la trama.

Es interesante la recreación del ambiente social de la época, con las chicas del colegio sometidas a las convenciones sin miramientos y viéndolo como algo natural. Supongo que eso es parte de lo que debemos sacar en claro de esta película, que no siempre las tradiciones son lo correcto por más que nos lo digan los que se supone que saben de eso.

También la educación que reciben las chicas, en los aspectos en que se pone más énfasis en la Universidad parece algo paródico, como los cursillos prematrimoniales, pero se supone que así funcionaban las cosas en aquel entonces y yendo a los lugares adecuados (o inadecuados, según se mire) tampoco hay tanta diferencia con el momento actual.

Es una película para que los del OPUS vean con lápiz y papel. Si en la sociedad americana todavía sobrevive algo de esto no me extraña que se montara la que se montó cuando Janet Jackson enseñó el pecho de improviso.

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EL SEXTO DÍA

 

Lo importante en una película de ciencia-ficción es que sea creíble y en este caso por lo menos a mí me ha parecido que lo es.

Aunque resulte sorprendente el título está sacado de la Biblia, ya que según el Génesis el sexto día Dios creó al hombre, a su imagen y semejanza. Esta pista ya nos dice un poco más de lo que va la película. En un futuro bastante próximo existen unos laboratorios que se dedican a clonar mascotas (a las que llaman repet, algo mucho más ingenioso en el inglés original que en el doblaje). Clonar seres humanos está prohibido, pero como ha pasado siempre el hecho de que algo esté prohibido no quiere decir que no pueda hacerse.

El caso es que como siempre el amigo Swarzenegger (o como se diga) se ve implicado en un accidente un tanto confuso en el que lo clonan pensando que había muerto. Al volver a casa se encuentra con su clon y es donde empieza su cruzada particular para no sólo escapar de los típicos malos que quieren matarle para eliminar testigos, sino que además quiere vengarse.

Como los malos pueden clonarse a sí mismos, el pobre Swarzenegger tiene que matarlos varias veces a lo largo de la película, pero eso no es impedimento para él.

En principio la acción iba a ser situada en un futuro lejano, pero con todo el lío de la oveja Dolly y compañía tuvieron que acercarlo en el tiempo y todo ocurre en los albores del tercer milenio en una sociedad no muy distinta de la actual. El planteamiento es original, aunque el hecho de poder implantar los recuerdos de un cerebro en su clon parece estar lejos de llegar y poder generar seres humanos en piscinas-útero tampoco es algo que este próximo a ocurrir tecnológicamente hablando.

Aún con todo, si no se es muy escrupuloso en lo tocante a la ciencia y tecnología la película puede resultar entretenida y tiene acción suficiente para pasar un buen rato. Está muy en la línea de películas de Swarzenegger como “Desafío Total” o “Mentiras Arriesgadas”.

Además del musculoso héroe de acción están el reparto otros rostros conocidos como Robert Duvall, actor veterano y que siempre responde en su nivel interpretativo.

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SIMONE

 

Con las nuevas tecnologías han llegado a hacerse sino realidad al menos sí posible muchas de las cosas que hace unos años sólo eran ciencia-ficción. Esta película trata de eso y de cómo a veces la delgada línea que separa realidad de ficción es tan fina que nos cuesta distinguirla.

La película trata de un director que harto del star system de Hollywood usa en una de sus películas a una actriz virtual. Lo que en principio es una solución para salir del problema que le plantea su actriz principal al retirarse de la película se convierte en una gran bola de nieve que se va haciendo más y más grande y ya no puede parar. Todo el mundo admira a Simone y se las tiene que ingeniar de mil y una maneras para que no pillen su fraude.

Más que basarse en la tecnología y los efectos especiales la película trata de los sentimientos y la condición humana, tan volátil y extraña y de cómo la gente se “vende” a sueños imposibles y deja de lado lo más cercano y que más le conviene.

Entre los actores están algunos de los mejores intérpretes. Por supuesto Al Pacino, uno de los grandes de la interpretación, que está en su línea seria. Katherine Keener es su exmujer. Esta fantástica actriz se dio a conocer en “Como ser John Malkovic” y ya ha sido nominada al Oscar. Destacar a la joven Evan Rachel Wood que hace de hija de Pacino con pequeño papel. Un papel aún menor y paródico es el que hace Winona Ryder, de una gran estrella caprichosa.

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TODO O NADA (All or Nothing – Mike Leigh – 2003)

 

Viendo la mayoría de películas que pueblan las carteleras de los cines hay que decir que esta película es una rara avis dentro ese mundo. Está en el polo opuesto de todos esos hobbits, neos, potters y demás personajillos que nos meten por los ojos en cada valla publicitaria, en cada anuncio de la televisión o donde menos te lo esperes.

Todo o nada debe tener un presupuesto total similar al de El Señor de los Anillos en pelucas y sin embargo consigue contar una historia más emotiva, más realista y mucho, mucho más pequeña. Sé que es una tontería intentar comparar estas dos películas entre sí, no tienen nada que ver y hay que evaluar cada cual en su justa medida. Que conste que a mí El Señor de los Anillos me ha parecido genial y me gusta que se hagan también películas tan bien hechas como esa.

Se cuenta la historia de varias familias que viven en una zona marginal de Londres, unos apartamentos pequeños y sin ningún lujo en un ambiente del que nunca podrán salir. Son seres amargados que se conforman con vivir al día y no aspiran a nada más. Cualquier pensamiento a una semana vista no sería más que un sueño, por eso ni siquiera duermen bien, por miedo a soñar.

Una de estas familias, en la que la historia más se recrea está compuesta por un taxista bastante limitadito, su avinagrada mujer, que es cajera y sus dos obesos hijos, una taciturna chica que trabaja en un hogar de ancianos y un hijo con problemas de salud que se pasa el día del sofá al patio y del patio al sofá, con constantes discusiones con su madre en este peregrinar. Además vemos a una compañera de la cajera cuya hija sale con un violento y descerebrado joven y un compañero del marido, dado a la bebida como su mujer y con una hija que es un pendón desorejado.

Vamos viendo como discurre la vida de estos personajes, que en su conformismo son incapaces de esforzarse por hacer algo más de lo justamente necesario para llegar al día siguiente. Esto hace que se vayan enclavando más en su miseria, viéndose metidos en un círculo vicioso que engulle sus vidas volviéndolas cada vez más vacías y sin sentido.

Está escrita y dirigida por Mike Leight, uno de los exponentes del cine social inglés. En este trabajo se ha excedido en pintar a los personajes demasiado vacíos de vida, tremendamente sometidos a un destino que parece inevitable para ellos. En ocasiones pese a ver escenas dramáticas te llega a entrar la risa de lo patético que es por ejemplo el taxista protagonista. Las situaciones en momentos, sobre todo al final están muy estereotipadas, consiguiendo resultar tristes pero no siendo convincentes del todo. El personaje de la hija, por ejemplo es totalmente prescindible y no aporta nada porque en la parte de la historia que le concierne a ella eso es todo lo que hace, nada.

Pese a todo la película refleja una condición social que existe, y no sólo en el Reino Unido, pero que no se refleja en el cine por regla general. La manera en que la cámara se recrea en la fealdad de los personajes, en su patetismo, en su forma de mirar el mundo como si fuera algo ajeno al hábitat en que ellos se ven forzados a vivir es algo digno de ser tenido en cuenta y el tema que trata debe hacernos pensar en cuales son algunos de los verdaderos problemas que tiene la sociedad actual.

Debemos obtener la moraleja de que la cosa no se está arreglando, sino yendo a peor y algún día, no muy lejano, acabará por reventar, porque hasta ahora, siempre ha acabado reventando.

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VERANO DE CORRUPCIÓN

 

Esta película está basada en una novela corta de Stephen King que se agrupó junto con otras tres en un libro llamado “Las cuatro estaciones”. De las cuatro esta ha sido la tercera en llevarse al cine. Las otras dos tuvieron unas estupendas adaptaciones cinematográficas: “Cuenta conmigo” y “Cadena Perpetua”.

Las tres películas se salen un poco del terror sobrenatural de otras novelas de Stephen King, pero el terror más humano y más cercano puede llegar a ser más intenso que en otras.

La película ha endulzado un poco algunos aspectos de la novela, como puede ser el final, pese a que en ambas y como ocurre en otras de las historias de este autor, saber si el vencedor final es el bien o el mal no es sencillo.

Se trata de un joven que tras estudiar en el instituto la historia de la Alemania nazi descubre en unos de los vecinos de su tranquilo pueblo a un militar nazi que intervino en las matanzas provocadas por estos. A partir de ahí se destapa la caja de los truenos y tanto el chaval como el anciano militar repasan aspectos del pasado que los deshumanizarán hasta consecuencias terribles.

La longitud de la novela la hace idónea para la adaptación al celuloide, pero el ritmo requerido no se consigue quedando todo a expensas de los pequeños giros del guión que resultan un poco forzados pareciendo que están más al servicio del propio ritmo que de la historia en si.

La interpretación de los dos actores protagonistas es sobresaliente. Brian Renfo, un joven con una carrera prometedora que al parecer se está cortando por otras “aficiones” externas, hace el papel del joven estudiante. Ian Mckellen es el viejo nazi, en un papel muy complicado que resuelve con brillantez. Este hombre, adalid de los derechos de los homosexuales, está demostrando últimamente ser un actor todoterreno con interpretaciones tanto en películas comerciales (“X men”, “El Señor de los Anillos”...) como en otras más serias (“Dioses y monstruos”...) que le han valido multitud de premios y dos nominaciones a los Oscars en pocos años, que no ha conseguido llevarse.

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WILD WILD WEST

 

Lo que más destaca de esta película son sus efectos especiales, compuestos principalmente por artefactos ocurrentes y complicados y explosiones aparatosas.

En el reparto lucen unos cuantos nombres rimbombantes como Wilt Smith, en un papel muy en su estilo príncipe de Bel Air con esa fina ironía. Kevin Kline también en plan humorístico pero algo más comedido interpreta un doble papel de forma convincente. Kenneth Branagh alejado de sus interpretaciones Shakespearianas tiene un personaje de los que dan mucho juego, muy original y esperpéntico, de malo malísimo y además sin piernas. También aparece Salma Hayek en un papel pequeño pero que aparece a lo largo de toda la película aunque es un poco simple.

Las constantes escenas de acción hacen la película entretenida, pero no se puede esperar nada original en cuanto al argumento: los buenos persiguiendo a los malos que siempre parece que se van a salir con la suya, pero... y hasta ahí puedo leer.

El propio Wilt Smith canta la canción de la película, algo que ha hecho también en otras como Men In Black. Es muy original también el video musical de la canción en la que vemos a personajes como el Carlton del Príncipe de Bel Air o Enrique Iglesias, entre otros, que también interviene en la banda sonora.

Ideal para pasar una tarde de Domingo de forma entretenida, pero no hace falta coger la libreta para apuntar grandes ideas, pues de esta película no creo que salga ninguna.

Una manera distinta de ver el Oeste americano que se aleja aún más de la realidad que los típicos Westerns a los que estábamos acostumbrados hasta ahora.

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X-MEN (Bryan Singer, 2000)
 

Basada en los famosos superhéroes de los tebeos más vendidos de la historia y fiel a esa imagen de dibujos animados, aunque no a alguno de los personajes que allí aparecían.

Cuenta la típica historia de héroes y villanos y toda la película se la pasan peleándose los unos con los otros, entre efecto especial y efecto especial. Los buenos los comanda el Profesor Xavier (Patrick Stewart) y a los malos Magneto (Ian McKellen), que comandan una legión de mutantes a quien la gente discrimina cuando un senador republicano crea el Acta de Registro de Mutantes.

 La principal diferencia con anteriores películas de superhéroes es el elevado presupuesto y el buen reparto, que incluye aparte de los ya mencionados a Halle Berry, Anna Paquin o Famke Hanssen. En la dirección un director que sorprende teniendo en cuenta que sus anteriores películas habían sido Sospechosos Habituales y Verano de Corrupción.

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