| MULHOLLAND DRIVE | ||
| DIRECCIÓN Y GUIÓN: David Lynch | ||
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INTÉRPRETES: Naomi Watts (Betty Elms/Diane Selwyn), Laura Elena Harring (Rita/Camila Rhodes), Justin Theroux (Adam Kesher), Ann Miller (Coco Lenoix), Scott Wulff (Limo Driver), Billy Ray Cyrus |
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GÉNERO: Thriller |
2001 | |
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| PUNTUACIÓN: |
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Uno se enfrenta a las películas de David Lynch, no
las ve y ya está. Ha de verlas, reflexionar, digerirlas y después
de tenerlo todo bien pensado intentar entenderlas, cosa a veces difícil.
En Mulholland Drive todo empieza de forma más o menos tranquila, dentro de lo que cabe. Una chica que va en un coche sufre un accidente cuando va a ser, al parecer, ejecutada por unos matones o algo así. Sale del mismo sin daño físico, pero habiendo perdido la memoria. Entonces se encuentra con una joven que ha llegado a Hollywood para triunfar como actriz, que la acoge y le ayuda a intentar volver a hilvanar su pasado, mientras ella misma intenta labrarse un futuro. Eso supone las primeras 2 horas de película y todavía queda otra media. Hasta ahí la cosa va bien, pero a partir de ese momento la vida de ambas chicas se empieza a entrecruzar. Empiezan a descubrir cosas de su pasado y el universo lynchiano entra en escena para perder todo sentido, tanto a nivel de los hechos, como de cuando o porqué ocurre. Las dos chicas protagonistas son las por entonces prácticamente desconocidas Laura Elena Harring y Naomi Watts, una morena y una rubia que en pantalla se entienden de maravilla. Ambas atrapan la cámara y forman una pareja con mucha química en la primera parte del film y aparecen como muy turbadoras en la segunda, sobre todo la Watts, que tiene un cambio mucho más acentuado en su caracterización. Como curiosidad decir que esta película fue pensada en un principio como un episodio piloto para una serie de televisión que iba a producir la cadena ABC americana, como ya hicieran con la “Twin Peaks”, la serie también de Lynch que luego se convirtió en película. A pesar de aquella excelente experiencia esta vez no coló y Lynch readaptó la película para estrenarla en cines a base de recortar tramas y escenas, obteniendo un resultado de todos modos brillantes. Y aunque se pueden sacar diferentes conclusiones de la historia, o precisamente por ello, yo quiero dar mi visión del asunto, así que el que no la haya visto que no siga leyendo, o que siga si quiere porque seguro que saca una conclusión diferente. Me iré por el lado fácil, sin interpretaciones raras. En la segunda parte vemos como la Watts es una actriz a la sombra de la Harring. Aunque ambas parecen mantener una relación la Harring es la estrella, la que se lleva a toda la industria cinematográfica a sus pies, incluido el director con el que se va a casar. Le consigue a ella pequeños papeles y la lleva a fiestas, pero siempre pasa desapercibida y nadie le hace caso, al mismo tiempo que siempre está presente para ver los éxitos de su amiga y amante. Pero después de que su amiga se case ella va a menos y la relación entre ambas se enfría, por lo que cada vez el odio que tiene hacia ella se va haciendo mayor y acaba contratando a unos matones para que se la carguen. En sus últimos días, después de matarla tiene remordimientos de conciencia y se va volviendo loca, lo que provoca que no salga de casa y allí vive como un sueño lo que para nosotros es el principio de la historia. En esa imaginaria historia ella toma la apariencia de su amiga, que la saca de su estado actual y le ayuda, aunque tiene su aspecto físico. En fin, no sé si queda muy claro. Lo raro sería que fuera
así. Con este tipo de películas pienso lo que se tienen
que reír los creadores viendo como la gente se estruja el cerebro
para hacer interpretaciones sobre cosas que quizás ellos hayan
hecho al tuntún. |
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J.F.K. |
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