MASTER AND COMANDER: AL OTRO LADO DEL MUNDO
(Master and commander: the far side of the world)
  DIRECTOR: Peter Weir GUIÓN: Peter Weir, John Collee
 
INTÉRPRETES:
Russell Crowe (Capitán Jack Aubrey), Paul Bettany (Dr. Stephen Maturin), James D'Arcy (1º Teniente Tom Pullings), Edward Woodall (2º Teniente William Mowett), Max Ourkis (Capitán Howard)
 
GÉNERO:
Aventura marineras
USA 2003

PUNTUACIÓN: puntuacion puntuacionpuntuacion no puntuacion no puntuacion
 

No apta para los que no sepan nadar, porque te hartas de agua. Hereda ese aire mítico de las clásicas películas de aventuras a bordo de fantásticos barcos capitaneados por intrépidos hombres para los que su verdadera patria era la mar y a la que daban y debían todo. Rusell Crowe ya ha demostrado ser perfecto para encarnar a este tipo de hombres totalmente entregados a una causa, sea cual sea y en el papel del capitán está muy creíble. Ya le hemos visto hacer casi de todo. Aquí además de capitanear el barco toca el violín.

La parte técnica, los decorados, fotografía, sonido y la ambientación son muy realistas y ves esos barcos repletos de detalles que te hacen meterte en la película y en la historia. También los personajes están dibujados de la forma que se espera de ellos, recreando a la perfección la vida en un barco con sus bondades y sus miserias.

Son increíbles las escenas de las batallas, entre barcos o con la propia naturaleza, con explosiones espectaculares, luchas encarnizadas, olas, vientos y todo tipo de inconvenientes, que harán las delicias de los amantes de este tipo de películas.

El director es Peter Weir un profesional que con esta película consiguió su cuarta nominación, todas ellas por películas importantes y que ya ha dado suficientes muestras de su maestría al timón de grandes producciones con tripulaciones estelares. Algunos de sus trabajos: El club de los poetas muertos, El show de Truman, Único testigo, La costa de los mosquitos, El año que vivimos peligrosamente y otras cuantas famosas y premiadas películas.

Por lo demás se cumplen con los asuntos marítimos clásicos de principios del siglo XIX. La acción comienza al mismo tiempo que comienza la película. Su presupuesto es monstruoso y detrás de esta producción están tres grandes estudios: Fox, Miramax y Universal.

La estrella del reparto es sin duda el australiano (como el director) Russell Crowe, pero podemos ver otros rostros conocidos y muy de moda como el de Billy Boyd al que me parece que ya siempre marcará su personaje del hobitt Pipin en “El Señor de los Anillos”. Eso sí, sobre el reparto hay que decir que es totalmente masculino. Destacar a Paul Bettany, que tiene una extraña fotogenia, es de esos actores que gusta a la cámara y su ya brillante carrera le ha hecho tener en cartera varios trabajos muy prometedores.

Detrás de la historia hay un referente literario. En realidad más de uno, porque se basa en una serie de novelas del inglés Patrick O’Brian sobre un capitán y sus aventuras junto a un amigo médico. Hay quien quiere ver en esta megaproducción algo más que una película de aventuras. Yo no lo veo así y aunque está bien hecha (su dinero ha costado) no creo que vaya a pasar a la historia como un antes y un después.


J.F.K.

 

La sorpresa de esta cinta es Paul Bettany. Despuntó en Dogville y aquí brilla con luz propia. En este caso da vida a un naturalista alejado del crujir de las espadas y con escaso ánimo beligerante, interesado en las plantas y animales. El contrapunto es Russel Crowe que es todo lo contrario; guerrero, luchador, echado para adelante, bravucón. Y es la historia de estas dos personas, los dos mundos enfrentados, lo que da entidad a la cinta, la cual atesora muchas virtudes.

La recreación del espíritu marinero es perfecta. La música y la fotografía es una delicia. Y el plantel actoral lo hace estupendamente, máxime cuando muchos de estos actores son niños y adolescentes, y futuros marinos, si no lo son ya, con un sentido del deber y de la disciplina, que llega a conmover, sin recurrir a las soflamas panfletarias del bien y el mal. Y lo mejor de todo es que se aleja del baturrillo de cañonazos que es el barniz con el que se presentan estas producciones piratescas, que acaban siendo un espejismo, como el humo de los cañones.

Esta película, entretiene, divierte, nos lleva de la mano por mares plateados, nos introduce en los camarotes, somos testigos privilegiados de los instantes previos a las grandes batalles navales, e incluso en medio de la barbarie, mientras la muerte toma posiciones, seleccionando objetivos desde la verga mayor, un niño que ama la vida, hace dibujos de animales, por que encuentra su vocación, y quiere seguir los pasos de su amigo, y maestro, ....


Chufo


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