No apta para los que no sepan nadar,
porque te hartas de agua. Hereda ese aire mítico de las
clásicas películas de aventuras a bordo de fantásticos
barcos capitaneados por intrépidos hombres para los que
su verdadera patria era la mar y a la que daban y debían
todo. Rusell Crowe ya ha demostrado ser perfecto
para encarnar a este tipo de hombres totalmente entregados a una
causa, sea cual sea y en el papel del capitán está
muy creíble. Ya le hemos visto hacer casi de todo. Aquí
además de capitanear el barco toca el violín.
La parte técnica, los decorados,
fotografía, sonido y la ambientación son muy realistas
y ves esos barcos repletos de detalles que te hacen meterte en
la película y en la historia. También los personajes
están dibujados de la forma que se espera de ellos, recreando
a la perfección la vida en un barco con sus bondades y
sus miserias.
Son increíbles las escenas
de las batallas, entre barcos o con la propia naturaleza, con
explosiones espectaculares, luchas encarnizadas, olas, vientos
y todo tipo de inconvenientes, que harán las delicias de
los amantes de este tipo de películas.
El director es Peter Weir
un profesional que con esta película consiguió su
cuarta nominación, todas ellas por películas importantes
y que ya ha dado suficientes muestras de su maestría al
timón de grandes producciones con tripulaciones estelares.
Algunos de sus trabajos: El club de los poetas muertos, El
show de Truman, Único testigo, La costa de los mosquitos,
El año que vivimos peligrosamente y otras cuantas
famosas y premiadas películas.
Por lo demás se cumplen con
los asuntos marítimos clásicos de principios del
siglo XIX. La acción comienza al mismo tiempo que comienza
la película. Su presupuesto es monstruoso y detrás
de esta producción están tres grandes estudios:
Fox, Miramax y Universal.
La estrella del reparto es sin duda
el australiano (como el director) Russell Crowe,
pero podemos ver otros rostros conocidos y muy de moda como el
de Billy Boyd al que me parece que ya siempre
marcará su personaje del hobitt Pipin en “El
Señor de los Anillos”. Eso sí, sobre
el reparto hay que decir que es totalmente masculino. Destacar
a Paul Bettany, que tiene una extraña
fotogenia, es de esos actores que gusta a la cámara y su
ya brillante carrera le ha hecho tener en cartera varios trabajos
muy prometedores.
Detrás de la historia hay un
referente literario. En realidad más de uno, porque se
basa en una serie de novelas del inglés Patrick
O’Brian sobre un capitán y sus aventuras
junto a un amigo médico. Hay quien quiere ver en esta megaproducción
algo más que una película de aventuras. Yo no lo
veo así y aunque está bien hecha (su dinero ha costado)
no creo que vaya a pasar a la historia como un antes y un después.