LA GUERRA DE LOS MUNDOS (WAR OF THE WORLDS)
  DIRECTOR: Steven Spielberg GUIÓN: Josh Friedman y David Koepp
 
INTÉRPRETES:
Tom Cruise (Ray Ferrier), Dakota Fanning (Rachel), Miranda Otto (Mary Ann), Justin Chatwin (Robbie), Tim Robbins (Ogilvy)
 
GÉNERO:
Ciencia-Ficción Aventuras
USA 2005

PUNTUACIÓN: puntuacion puntuacionpuntuacion puntuacion no puntuacion
 

Empezando por los referentes, La Guerra de los Mundos está basada en una novela escrita hace más de un siglo, en 1898, por H. G. Wells, lo que obviamente fue un adelanto para su época, proveniente de un autor también adelantado en esto de la fantasía y la ciencia ficción (otras de sus obras: La máquina del tiempo (1895), La isla del Doctor Moreau (1896) o El hombre invisible (1897)) que el cine ha aprovechado con creces.

Precisamente de La Guerra de los Mundos ya se hizo otra versión en los años 50 que tuvo bastante éxito y es también claro referente para esta. Contaba con todos los adelantos técnicos de la época en cuestión de efectos especiales y desde luego que debía resultar sorprendente por entonces, pues incluso se llevó el Oscar en ese apartado. Viéndola con la perspectiva que dan 5 décadas resultan un tanto penosos, pero es algo lógico pues es uno de los apartados que más han evolucionado.

Tanto esta nueva como la versión de los ’50 han de beber también obligatoriamente de los ríos que desató otra interpretación gloriosa de la obra de Wells. Y fue precisamente otro Wells, Orson, en 1938 y en esta ocasión usando otro medio de expresión, mucho más importante por aquella época donde no había ni televisión como ahora y los medios de comunicación no tenían la inmediatez actual. Aprovechando esa circunstancia Orson Wells radió la novela en forma de boletines informativos y cuentan las crónicas de la época que cundió el pánico entre la población y realmente creyeron que se les venía encima un ataque de alienígenas, o marcianos, como se les llamaba por entonces, ya que tanto en la película, como en el libro y también en la adaptación radiofónica estos seres procedían de Marte.

Quizás hoy nos parezca descabellado pensar algo así, pero no lo es tal. Hay que pensar que la carrera espacial no se desarrolló hasta muchos años después de cualquiera de las 3 obras. El conocimiento que se tenía de los planetas era muy inferior al que tenemos hoy. Marte siempre fue objeto de la imaginación popular y sus famosos canales y los rostros de la superficie han seguido siendo un misterio desvelado hace tan solo unos pocos años. No sólo en la obra de Wells estuvo Marte presente. Otros autores también lo usaron, aunque de los más sorprendentes fue Jonathan Swift en “Los Viajes de Gulliver” donde los astrónomos de Laputa, uno de los países que visita el protagonista dan un detallado informe de los 2 satélites del planeta, sus órbitas y movimientos, todo ellos muy preciso ¡un siglo y medio antes de que Hall los descubriera!

Pero nos vamos por las ramas, así que centrémonos en la película de Spielberg, un genio en este tipo de producciones. Sabe como hacerlas y como mantener el interés, aunque para ello se tome algunas licencias y realice algunos cambios respecto al original. Por ejemplo, Marte ya no se pronuncia para nada. La llegada de los extraterrestres y sus naves es algo diferente y sus intenciones también difieren en parte.

Por supuesto los efectos especiales son una de las partes más importantes de la película. La destrucción a la que someten la ciudad los extraterrestres, en plan terremoto es impresionante. No lo son tanto los extraterrestres, que no es la primera vez que aparecen en la filmografía de Spielberg (E.T., Encuentros en la Tercera Fase…) pero por primera vez son hostiles y pretenden exterminar a la población.

Precisamente esa es una palabra importante en la filmografía y en la propia vida de Spielberg: exterminio. Tratándose de este director hay que ver una influencia en el exterminio de los judíos por parte de los nazis, el mismo papel que aquí interpretan los extraterrestres. Su superioridad la usan para abatir sin piedad a los más débiles. Una clara demostración de esta influencia es como usan los extraterrestres a los humanos, algo que no ocurría en la novela original pero que tiene un cierto paralelismo con parte de las atrocidades que cometieron los nazis con los judíos.

Otro apartado fuerte son las interpretaciones: Tom Cruise es actualmente el actor más cotizado y no por casualidad. Su carisma es impresionante. Con su sola presencia puede levantar cualquier historia y aquí lo hace una vez más. Aunque en su carrera (todavía) no se ha llevado el premio gordo para los americanos, el Oscar, sí ha ayudado a otros actores a ganarlo (compañeros de reparto galardonados tan ilustres como Paul Newman o Dustin Hoffman lo han ganado a su lado), a pesar de haber sido nominado.

Si alguien puede eclipsar en pantalla a Tom Cruise en esta superproducción, esa es una pequeña actriz, de enmarañada cabellera rubia, mirada intensa y expresividad desbordada: es la joven Dakota Fanning, que a pesar de su corta edad tiene ya un currículum de los que impresionan y lleva una fulgurante carrera que la ha convertido en la actriz infantil de moda, y no tipo Maculay Culkin, ya que ha realizado interpretaciones complicadas al lado de actores consagrados. Claro que viéndola hablar en entrevistas da la impresión de ser una persona mayor en el cuerpo de una niña. En fin, estamos hartos de ver niños prodigio de este tipo que parece que se van a comer el mundo y de la noche a la mañana desaparecen y nadie sabe más de ellos. No sé si por esta película llegará a conseguir algún “premio gordo” pero tiene toda la pinta de conseguirlo de aquí a no mucho tiempo, en cuanto crezca un poco y le den papeles algo más maduros.

Entre el resto del reparto está Tim Robbins, siempre cumplidor ya haga papeles cómicos (Alta Fidelidad, Austin Powers 2) o dramáticos (Mystic River, Cadena Perpetua) y que aquí es un tipo algo chalado pero sin malas intenciones, excepto para con los extraterrestres, que mantiene una efímera relación con el protagonista que acaba de forma tan abrupta como comienza. Lo hace muy bien. La exmujer de Cruise es interpretada por Miranda Otto (otra de las marcadas por El Señor de los Anillos), la parte responsable del matrimonio que se ha destruido y que por su parte ha rehecho su vida y tiene todo lo que puede desear.

Otro de los hechos que han influido en el director a la hora de realizar esta película, que él mismo se ha encargado de remarcar, son los atentados contra las torres gemelas del 11 de Septiembre en Nueva York. La historia trata de una amenaza que en aquel momento los norteamericanos sintieron por primera vez: la sensación de sentirse refugiados en su propio país. La superpotencia mundial que siempre ha hecho las guerras lo más lejos posible de su territorio (¿no es por eso por lo que Cuba sigue estando ahí?) se encuentra de repente que el escenario de los ataques es su propio país y que la libertad y los derechos de los que siempre han disfrutado sus ciudadanos de forma ejemplar se ven de un día para otro volatilizados. En fin, esperemos que algunos vean también ese paralelismos USA/Extraterrestres Americanos/Iraquíes, por ejemplo.

Hay escenas que son realmente espectaculares y dignas de un genio como Spielberg, no en vano es llamado el Rey Midas de Hollywood. Me quedo con el dramatismo del momento en que la niña sale del coche y llega hasta la orilla del río, o los centenares de piezas de ropa volando por los aires y cayendo al suelo (la ropa: otro paralelismo con el holocausto judío, con los montones de ropas y posesiones de los desaparecidos).


J.F.K.

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