HABANA BLUES
  DIRECTOR: Benito Zambrano NACIONALIDAD: España - Cuba - Francia
 
INTÉRPRETES
:
Alberto Yoel García, Roberto Sanmartín, Yailene Sierra, Marta Calvó, Roger Pera
 
GÉNERO:
Drama musical
2005


PUNTUACIÓN:
puntopuntopuntosin puntossin puntos
   


Ritmo cubano al son de Zambrano

La filmografía de Benito Zambrano no es demasiado extensa, pero suficiente para que después de Solas se esperara de él algo grande. Lo cierto es que el proyecto de Habana Blues estaba en su mente antes que aquella, porque él estudió cine allí en Cuba, pero no la ha podido realizar hasta ahora y desde luego ha merecido la pena.

Dos cosas llaman la atención al ver Habana Blues, porque están siempre presentes, incluso en el título y son La Habana y la música. Toda la acción se desarrolla en esta magnífica ciudad y la música no compone únicamente la banda sonora, sino que se convierte en el leitmotiv de la historia. Ambas cosas son las que condicionan a los personajes, para bien o para mal, viéndose obligados a prescindir dolosamente de ellos o luchar con todo para conservarlos.

Los protagonistas son dos amigos que tiene un grupo musical. Componen canciones y sueñan con llegar a vivir de la música, convertirse en artistas y salir de la miseria en la que se ven sumidas sus vidas. Uno de ellos, Ruy, es un hombre casado y con dos niños. Aunque los quiere mucho las cosas con su mujer no marchan bien ya que a él le pierden las mujeres y es infiel por naturaleza. El otro, Tito, está como loco por salir de Cuba y buscarse en España la vida como sea. Los intereses, el amor por su patria y por la música y su amistad se verán de pronto confrontados cuando un grupo de productores musicales llega a su ciudad para ofrecerles un contrato con su compañía.

La mayor parte del reparto son actores cubanos desconocidos, pero todos ellos tienen una naturalidad y un descaro a la hora de actuar que hacen que la película tenga un aire semidocumental de libertad estupendo. Además el hecho de que la música esté siempre presente en los personajes hace que se lleven mejor las casi dos horas de duración.

Pero no todo son fiestas y conciertos, que los hay, también se nos muestra la realidad social de un pueblo que ha sufrido embargos y que no olvidemos vive bajo una dictadura. La vida en Cuba es difícil y se nos muestra en toda su magnitud, desde lo que se ven obligados a hacer algunos para salir de la isla al día a día para poder comer, los familiares en el extranjero que les mandan dinero o como hay quienes se aprovechan de la situación.

Aunque sobre toda la temática la que más destaca es la de la amistad entre los dos protagonistas, que a pesar todo se mantiene pase lo que pase, aunque tenga que remontar los baches provocados por la necesidad, que lo sobrevuela todo.

También se habla del dicho anglosajón, business is business, que en lo referente a la música parece ser la tendencia más clara hoy en día. ¿Y dónde queda entonces el artista? La gente se vende al capitalismo, buscan la fama fácil y aquello de que la fama cuesta parece haberse quedado en aquella serie de los años 80. Hoy cualquier mindundi logra la fama sin mucho esfuerzo si da lo que se puede vender y carece de escrúpulos. Pero esa es otra historia.

Imprescindible para los melómanos, los amantes de Cuba y los que se hayan dejado el corazón en La Habana.


J.F.K.
 

PUNTUACIÓN:
puntopuntopuntopuntosin puntos
   


Es esta una película que ejerce de acicate. En el mundo del superconsumo, del despilfarro y de la obesidad, nos llega esta cinta de gente sin recursos que no viven en la pobreza más absoluta, pero que tienen serias dificultades para llegar a final de mes y carencias básicas, lo que hace que muchos de los pensamientos de los ciudadanos de la isla de Cuba en la que se desarrolla la película, sólo tengan en mente salir de su país como sea, jugándose la vida en una patera si es necesario, en la busqueda del sueño dorado americano.

No es una película moralista, tampoco de corte político. Se muestran todas las tendencias, si bien la gente no hace alabanzas del régimen, pues sería a todas luces dogmático. Las personas que salen en la cinta derrochan energía por los poros de su piel y también alegria de vivir, incluso en esas condiciones muy distantes del bienestar social.

Aprovechando el mundillo de la música como telón de fondo se plasman otras ideas; el compromiso, la amistad, la familia, la necesidad de huir, y otras muchas. Cuenta con actores noveles que bordan sus papeles. Las actuaciones músicales hacen la película mucho más amena. Tiene sus momentos dramáticos, lo suficiente como para ponernos el corazón en un puño. Zambrano teje con mano firme, cómo pocos la urdimbre de los sentimientos, haciendo brillar a las personas por encima de todo lo demás. Somos carne y hueso y corazón y son nuestras ideas, nuestros pensamientos, la forma de sentir y manifestarnos lo que nos hace humanos. Y aquí, más allá de los logros alcanzados en esta película en la que Zambrano sale muy bien parado, reuniendo a un grupo de personas que quieren pelear, luchar plantar cara al destino (éste vestido con uniforme militar y largas barbas) y extrapolable a cualquier otra parte de este planeta, lo que plantea la película son conceptos universales, que nos abren los ojos a otras realidades que no debemos echar al saco del olvido.


Chufo
 




Volver a CRÍTICAS
Volver a CINE
Volver a PAGAELPATO