| EL LOBO | ||
| DIRECTOR: Miguel Courtois | GUIÓN: Antonio Onetti | |
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INTÉRPRETES: Eduardo Noriega (Txema, el Lobo), José Coronado (Ricardo), Mélanie Doutey (Amaia), Silvia Abascal (Begoña), Santiago Ramos (Pantxo) |
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GÉNERO: Thriller Policíaco histórico |
2004 | |
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| PUNTUACIÓN: |
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| A estas alturas
todo el mundo conocerá esta historia, de un tipo que se infiltró
en la banda terrorista ETA, llegando hasta la cúpula
y consiguiendo detener a un gran número de etarras. Bien por haber
vivido en la época en sucedió, ya que salió en todos
los periódicos y noticias, bien por haber leído el libro
que este hombre, apodado como Lobo, escribió o
por haber visto alguno de los documentales o entrevistas que se le ha
hecho últimamente a él, que con una nueva identidad y la
cirugía estética para ser irreconocible, ha vivido durante
los últimos 30 años condenado a muerte por ETA.
La historia empieza cuando es reclutado por la policía para infiltrarse en la banda, con la que ya mantenía relaciones anteriormente, ya que les ayudaba de forma esporádica. A partir de ahí vemos como con la ayuda de policía, (cuando no le dan la espalda de forma trapera) se va ganando la confianza de los terroristas, ascendiendo cada vez más hasta las altas esferas y llegando a tener una posición privilegiada de control dentro de la banda. Es curioso comprobar una vez más como en este tipo de películas los terroristas acaban apareciendo como una gente que lucha por sus ideas y que tienen bastantes más escrúpulos que la policía y el resto de fuerzas del estado, que aparecen como unos fascistas que sólo piensan en ponerse medallas y a los que les importa muy poco poner en juego una vida (mientras no sea la propia) con tal de quedar ante los demás como unos machotes. Algo parecido a lo que pasa con los pobres indios en las películas de vaqueros, que además de las matanzas que les hicieron y de que les quitaran todo lo que tenían y era suyo, aparecen siempre como unos salvajes indomables. Esta historia nos coge más cercana y podemos ver que no tiene mucho de invención en cuanto a la forma de comportarse de las fuerzas armadas, además de comprobar que dentro de los terroristas no todos están conformes con el derramamiento de sangre, pero al final el que impone su ley es el que tiene la pistola más grande. No debería ser así, pero parece que el tamaño importa. En los papeles estelares están Eduardo Noriega, haciendo de Lobo en una buena interpretación, aunque sigo pensando que no dista mucho del resto de las que ha hecho en su carrera, exceptuando contadas ocasiones. Siempre tiene la misma pinta y los mismos gestos, solo que las situaciones le llevan por uno u otro lado. En cualquier caso está bien, sobre todo en la escena en la que el comando es acorralado por la policía y se ven obligados a salir corriendo y pegando tiros, la mejor de la película. José Coronado es un poli chulo, facha y despreciable. En ese sentido lo clava, pero le veo algo sobreactuado en los papeles que hace últimamente (está más natural en los anuncios que hace en TV). No me convence del todo. El resto de papeles más secundarios son muy buenos, destacando el poli bueno, interpretado por Santiago Ramos y la francesita etarra guerrera y morbosa que hace Melanie Doutey. El jefe de la banda también es francés, el famoso actor galo Patrick Druel, que está creíble como tipo despiadado y sin sentimientos, pero le falta algo. Y otro francés en el reparto es el director, Miguel Courtois, ya que es una coproducción francesa. Hace un papel pequeño Jorge Sanz, con barbas para que no se le reconozca, digo yo. Entre los productores está Melchor Miralles, con la productora de El Mundo, que también se ha encargado de hacer varias entrevistas al verdadero Lobo, Mikel Lejarza, y que hace un cameo como taxista. |
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| J.F.K. |
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