DOMICILIO PRIVADO (PRIVATE)
  DIRECTOR: Saverio Costanzo
GUIÓN:
S. y Camila Costanzo, Alessio Cremonini, Sayed Oashua
 
INTÉRPRETES:
Hend Ayoub, Mohammad Bakri, Lior Miller, Arin Omary
 
GÉNERO:
Drama bélico
Italia 2004


PUNTUACIÓN:
7
   


Confunde que este filme sea de nacionalidad italiana, porque lo que cuenta es el eterno conflicto entre israelíes y palestinos. De hecho, aunque esta ambientada en los territorios ocupados, todo el rodaje fue en Italia. El director se pasó seis meses allí para empaparse los sentidos y después volvió a su país para contar ni más ni menos que lo que había visto, incluso en el idioma propio de esas tierras que tanto le marcaron durante su estancia. Esto nos ofrece una visión imparcial del conflicto, seco, duro y real, aunque en ocasiones no nos podamos creer que cosas como esta puedan estar a la orden del día en un rincón del mundo que parece apartado de la mano de Dios y en donde, que ironía, todo se hace por la religión.

La historia trata sobre una familia palestina cuya casa está situada en las afueras del pueblo en el que viven, en un sitio ideal para ser usado como cuartel de las tropas israelíes que andan deambulando por esos lugares.

Todo empieza con los niños asustados “por si vuelven”, entonces se produce el hecho tan temido y media docena de soldados ocupan su casa por la noche, recluyendo al matrimonio y sus hijos en una habitación de la planta baja, sin dejarles andar por el resto de la casa sin su permiso y quedando terminantemente prohibido que suban al piso superior.

En ese momento empezamos a ver las diferentes formas de enfrentarse a este problema de los miembros de la familia. El padre se decide por la resistencia pasiva, esperando que los soldados se cansen de atacarles, mientras que su esposa está harta de todo y quiere dejar el país para darle un futuro mejor a sus hijos. Estos a su vez también tiene dispares opiniones. Mientras la hija mayor quiere enfrentarse abiertamente a ellos, el hermano que le sigue en edad piensa en ponerles trampas para acabar con ellos y en una escena muy peculiar llega a soñar que se convierte en un suicida con bombas alrededor de su cuerpo. Los más pequeños de la familia no pueden entender lo que ocurre y viven atemorizados e incluso traumatizados, los hechos que les rodean.

Poco a poco se va viendo como cada uno tiene su parte de razón, te hace recapacitar sobre lo absurdo de la ocupación y te hace entender un poco el sentimiento de todos los implicados, desde los sometidos a los opresores, que tampoco son todos iguales, ya que los hay que disfrutan con su superioridad haciendo sufrir a los otros y quienes se ven arrastrados por los actos que se ven obligados a realizar.

Todo ello está contado desde un punto de vista realista, en una especie de documental con la cámara siguiendo de cerca los puntos de acción y los personajes que se mueven por un reducido escenario, la casa y sus alrededores, de la que salen para realizar su vida diaria y a la que vuelven obligatoriamente antes del toque de queda. Una cárcel que representa también su esperanza de sobrevivir, en la que no dejan acercarse a los intrusos por miedo a un atentado mientras que los propios soldados son el mayor peligro.

 

J.F.K.
 


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