Estrella es una aspirante a super actriz que
quiere salir adelante a cualquier precio. Víctor
un acomodador de cine solitario y torpón con pocas aspiraciones
que vive soñando con las vidas que ve en las películas.
Ambos coincidirán en un programa de televisión y
a partir de ese momento sus vidas quedan unidas.
Echándole un ojo al reparto, esta parece ser una película
pretenciosa, pero después se queda en muy poca cosa. Es
una película simplona, sin nada de original ni sorprendente.
Paz Vega, la protagonista, hace poco más que un papel
de lucimiento personal (no en el mismo sentido de Lucia
y el Sexo) que en ningún momento es destacable por
la interpretación ni hace gracia. Santi Millán tampoco
aprovecha la bis cómica que le ha hecho famoso en televisión
y su personaje es insulso y sin carisma. Vale que esa sea la idea
del perdedor patético al que interpreta, pero en ningún
momento consigue que lleguemos a identificarnos ni a sentir compasión
por lo que le pasa. Ni siquiera nos interesa.
Son graciosos los créditos iniciales, con los personajes
en dibujos animados