Coproducida entre varios países,
e incluyendo en ese apartado a nombres tan ilustres como Robert
Redford (que promocionó a Salles después
de presentar en Sundance Estación Central
de Brasil), nos encontramos ante una auténtica road
movie, que para más interés nos cuenta datos
históricos del viaje que realizó en su juventud
Ernesto “Che” Guevara, antes de convertirse
en el personaje en el mítico Comandante
que fue.
Es difícil ver en ese joven
estudiante tímido y a punto de licenciarse al revolucionario
que ha pasado a la historia. En realidad lo que estamos viendo
es el tránsito entre esas dos personalidades gracias a
un viaje que le hará cambiar no sólo la forma de
ver la vida, sino también la forma de enfrentarse a ella,
que le hace crecer la semilla que lleva en su interior, la lucha
a favor de las clases más desfavorecidas, como él
mismo dice, la búsqueda de una sola Latinoamérica,
dejando de un lado los regionalismos.
Magníficos los créditos
finales en los que podemos ver fotografías reales que los
auténticos protagonistas realizaron durante su viaje, incluso
el recorte del periódico en el que aparecen, algo de lo
que más suele echarse de menos en películas supuestamente
basadas en hechos reales.
Los dos progonistas del viaje están
interpretados por Gael García Bernal en
el papel del Che y Rodrigo de la Serna
haciendo de su amigo y compañero Alberto Granado.
En la dirección Walter Salles, que ya
impresionó a todos con su trabajo Estación Central
de Brasil en el 98, aunque ha sido con Diarios de
Motocicleta cuando ha explotado internacionalmente y
se ha paseado por los festivales y premios más importantes
de todo el mundo. Este director también ha producido otros
importantes éxitos del cine de su Brasil natal, como Ciudad
de Dios, una de las películas sorpresa del 2002.
Existe un interesante documental italo
argentino sobre la producción de esta película titulado
De viaje con el Che Guevara (In viaggio con il Che) en
el interviene el propio Alberto Granados y todos
los componentes de la película.
Importante también el guión,
del portorriqueño José Rivera,
que se basa en los libros en que los dos protagonistas relataron
su experiencia: Notas de Viaje, del Che
Guevara y Con el Che por Sudamérica,
de Alberto Granado. El propio José
Rivera y el director, Walter Salles,
repitieron este viaje para documentarse algo más y después
rodaron en la medida de lo posible en los mismos lugares que visitaron
los dos viajeros originales.
De los mejor de la película
es el último tramo en la leprosería, donde se retrata
a un Che que sabe ganarse a la gente, muy querido
y preocupado por sus semejantes y dispuesto a no quedarse de brazos
cruzados ante las injusticias que ve en el día a día.
Ahí ya vemos algo más próximo a lo que la
historia nos ha contado del líder revolucionario.