William es un joven
cuya vida ha venido marcada por una madre superprotectora que
a pesar de eso le ha dado una educación exquisita y ha
conseguido que desarrolle sus cualidades intelectuales mucho antes
que los chicos de su edad. Así, a pesar de tener tan sólo
15 años tiene una capacidad asombrosa como crítico
musical y consigue un encargo de la prestigiosa revista Rolling
Stone para acompañar a un grupo musical en su gira
por todo el país.
La convivencia con esta banda le hará
madurar aún más deprisa y conocer otros aspectos
de la vida que hasta entonces no había visto, así
como entender mejor lo que significa la amistad y la vida real.
Impresionante y joven reparto para
una historia que estaba llamada a ser un éxito dada su
temática. La visión del mundo de la música
en una época concreta en la que tal y como se representa
en la película, el rock and roll estaba llamado a extinguirse,
es una excusa fantástica para hacer una película
excelente, llena de ritmo, con personajes atrayentes y situaciones
variopintas.
Precisamente es el reparto lo primero
que quiero destacar. Frances McDormand es la
única de las actrices principales que tiene una carrera
amplia y consolidada. También es la más veterana.
Interpreta a una madre que se dedica a controlar en exceso a sus
hijos, ante los que ellos responden de diferente manera. El chico
pequeño sumiso y responsable le hace caso, aunque al final
se sale con la suya. Lo interpreta Patrick Fugit
y es uno de esos actores jóvenes que expresan muchas cosas
sin necesidad de hablar. La hija mayor, más independiente,
está interpretada por Zooey Deschanel
y da la impresión de que puede llegar a una gran actriz,
no en papeles con mucha carga dramática, por lo que se
ve, pero sí con personajes más ligeros.
El alma de la película es el
grupo musical del que el joven “periodista” está
haciendo el reportaje y del que llega a formar parte casi como
uno más. Pero alrededor de este y del resto de grupos que
circulan por el país se mueve una extraña camarilla
de chicas que son algo más que fans. Son como musas inspiradoras
de la música, que viajan con los grupos, cambiándose
de unos a otros y que les dan alegría y… otras cosas.
Las actrices que las interpretan tienen gancho. A Fairuza
Balk la vemos muy poco, Anna Paquin está
muy lejos ya de aquella niña que se llevó el Oscar
por El Piano, pero también sigue lejos de poder
repetir un logro similar.
La diosa entre las diosas de estas
chicas es la llamada Penny Lane, a la que da
vida Kate Hudson. Desde su primera aparición
caes rendido a sus pies. Eso le pasa al protagonista que nada
más verla queda prendado no sólo de su belleza,
sino de su atractivo en general: físico, a la hora de moverse,
de hablar, con las cosas que hace… todo en ella parece sublime
y maravilloso, perfecto y deseable. Todo esto lo consigue transmitir
Kate Hudson a la perfección, no en vano
es digna hija de Goldie Hawk.
El otro punto atractivo en el reparto
lo representa el líder del grupo, interpretado por Billy
Crudup, otro joven actor llamado a estar entre los grandes.
Sin muchos alardes consigue ser visto como el líder del
grupo. Está también perdido por Penny Lane
pero también es destacable su relación con el chaval
William, en quien encuentra alguien con quien
compartir sus inquietudes, el más parecido a él
mismo, que además sabe escucharle y comprenderle, cosa
que no encuentra en sus compañeros de grupo. De estos el
único destacable es Jason Lee, famoso
más que nada por las películas de Kevin
Smith y que no tiene el carisma suficiente, ni como actor
ni como personaje, aunque va de filósofo y eso da mucho
juego a la película.
El apartado curioso son los cameos
de varios artistas famosos, no los originales, sino siendo interpretados
por actores. También aparecen varias portadas de discos
míticos, y por supuesto se pueden oír canciones
que marcaron época. La música está presente
en cada uno de los fotogramas de la película.
En general para los amantes del rock
de toda la vida y para los que les gusten las Road Movies
esta película les va al pelo. Si además les sumamos
personajes carismáticos, mucho ritmo, algunos tópicos
del Rock and Roll pero bien llevados, con un poco de
droga y sexo y una excelente historia basada al parecer en hechos
biográficos del director, guionista y productor, Cameron
Crowe, tenemos un plato muy fuerte que consiguió
unos cuantos premios, Oscars y Globos de Oro incluidos, que nos
ha presentado a una importante generación de actores y
actrices y que puede continuar teniendo vigencia durante toda
la vida, porque ya se sabe que los viejos roqueros nunca mueren.
¡¡Larga vida al
R’N’R!!