ALGO EN COMÚN (GARDEN STATE)
  DIRECCIÓN Y GUIÓN: Zach Braff
 
INTÉRPRETES:
Zach Braff (Andrew Lagerman), Natalie Portman (Samantha), Ian Holm (Gideon Lagerman), Peter Sarsgaard (Mark)
 
GÉNERO:
Drama Romántico
2004


PUNTUACIÓN:
8
   


Si el guionista, director y protagonista de una película es la misma persona, podemos dudar de si nos estamos enfrentando a una obra buena o mala, pero lo seguro es que será algo muy personal. Si además se engloba en eso que en Europa conocemos como cine de autor y los norteamericanos como cine independiente, todavía mejor. Y este es el caso.

Zach Braff es un joven actor que debuta en esto de la dirección de forma brillante. Es la historia de Andrew (Braff), un muchacho medicado desde pequeño y un tanto apamplao por causa de ello que vuelve a su lugar de origen después de 9 años fuera a causa del fallecimiento de su madre, un hecho que actúa como McGuffin en torno al cual giran todos los acontecimientos.

La cosa empieza con el protagonista en estado semivegetativo, dejándose llevar por el curso de la vida, sin reaccionar ante lo que sucede a su alrededor, como si estuviera fuera del mundo, pero a lo largo que avanza la historia, y a causa de dejar de medicarse, esto va cambiando y se va haciendo cada vez más activo, enfrentándose a sus miedos y a las cosas verdaderamente importantes que le suceden. Y gran parte de todo ello se lo debe a la magnífica chica que conoce, Sam (Natalie Portman) que le hace cambiar su forma de ver las cosas. También intervienen en ello sus antiguos amigos, aunque mientras vemos como cambia la vida de Andrew también vemos como se mantiene estática la de todos ellos, independientemente del tipo de vida que lleven.

Toda la película tiene un aire surrealista que le da un toque cómico que le da mucho ritmo a la película. Esto se nota sobre todo al principio, pero entonces aparece en escena Natalie Portman, con su radiante sonrisa y su aura de lolita deliciosa a la que dan ganas de abrazar (para empezar). Portman está creciendo como actriz y como mujer de forma excelente y a pesar de su juventud y de ser ya una estrella aún tiene muchas cosas que mostrarnos.

Del resto del reparto destacan Peter Sarsgaard en el papel de uno de los amigos del prota, con una apariencia muy diferente a la que luce en el otro éxito de esta temporada en el que aparece, Kinsey. Otro que luce muy diferente a su anterior trabajo es el Bilbo Bolsón de El Señor de los Anillos, Ian Holm, que interpreta al padre de Braff, un psiquiatra que ha marcado la vida de su hijo con su doctrina profesional. En la producción está el pequeño gran Danny de Vitto.

Hay películas con estructura circular, en la que se acaba cerrando el círculo y todo queda atado y bien atado al final. Aquí la estructura se puede decir que es espiral. Va creciendo a lo largo que avanza. Parece que se va a cerrar pero a cada vuelta se abarca un poco más de espacio.

En resumen es una singular historia de amor, donde las interpretaciones son el pilar fundamental, con excelentes diálogos que a la vez se ve arropada por una fotografía destacable y una banda sonora que enmarca la historia en todo momento. La situación de los protagonistas es una incierta etapa entre la madurez y la adolescencia por la que muchos se identificarán en su paso tambaleante, lleno de incertidumbres y planteamientos entre el presente y el futuro, sin poder dejar de lado el pasado. No en vano hay muchos toques autobiográficos del propio Zach Braff.

 

J.F.K.
 


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