6ª ETAPA Triacastela – Ferreiros Km 24-7-00


Después de una noche infernal el amanecer parecía una bendición, la noche fue realmente infernal pero es mejor olvidarlo. A las 8:00 de la mañana dejábamos el albergue, por supuesto sin dejar donativo, no se lo ganaron. Al poco rato de salir empezaron a darnos la mañanita con el móvil, se ve que "el Napo" se levantó inspirado y con pocas ganas de currar, recibimos su llamada con ilusión pero se corto, y luego los de Airtel se pasan la vida anunciando un 95% o 99% de cobertura en el territorio nacional algo increíble. Dos de los madriles nos pegaron una pasada como nunca antes habíamos visto, joder no había forma de seguirlos, estaban demasiado frescos Pasamos por unos paisajes increíbles, aunque había alguna trampa de las de los anuncio de Land Rover, pero mereció la pena, incluso atravesamos algún rebaño de vacas, bueno no se si los rebaños pueden ser de vacas pero en estos momentos uno esta muy limitado mentalmente, así que lo dejaremos pasar. Los mensajes de Napo nos llenaron de animo pero no decía mas que tonterias y además los firmaba un tal terra.es

Mas o menos sobre la hora prevista llegamos a Sarria a eso de las 12:00, eran ya unos cuantos kilómetros así que paramos a almorzar en un bar, porque aquello era un señor bar. La chiquilla que lo atendía había hecho el camino y quizá porque le caímos muy simpáticos o quien sabe porque en un descuido nos enseñó hasta los higadillos, por cierto que el bocata de tortilla que nos puso estaba muy logrado. Después del almuerzo otra vez a la carretera, en la salida del pueblo al paso por el albergue estuvimos a punto de dar caza a parte de las babosas madrileñas, pero nos fallo un poco de punch. En la salida de Sarria coincidimos con 2 hermanos che, la pobre mujer nos debió coger manía porque no podía seguir el ritmo nuestro y su hermano por seguir hablando de fútbol con algún entendido seguía con nosotros y su hermana sufriendo mas de la cuenta, ten familia para esto

En una rampa que recordaba al Mortirolo se quedo a esperar a su hermanita por prescripción facultativa. Pasamos por Barbadelo y por supuesto el albergue estaba lleno, así que tuvimos que hacer caso a los planes previos y seguimos hasta Ferreiros, otros 9 kilómetros mas. El ultimo tramo se nos hizo duro, además íbamos acojonados por la lluvia, no nos llegamos a mojar mucho pero el agua acojona a la gente y no se porque, con lo buena que sabe. En el ultimo tramo pasamos a gente y cuando llegamos al albergue y nos dijo la señora que había sitio creo que volvimos a ver a Dios, por lo menos a mi me pareció. Como llegamos pronto al albergue y la ducha estaba ocupada por Joseba, Unai, Txominagüer y compañía estuvimos un rato en la litera durmiendo la siesta, luego una ducha rápida con agua fría para descongestionar y un poco de merienda y seguidamente a cenar, por supuesto el plato típico empanada gallega. Luego la llamadita a casa para confirmar que seguíamos vivos y a dormir, aunque para ello todavía quedaba lo mas difícil, superar la gran muralla, joder subirse a esa litera con el gemelo a punto de nieve y los pies con ampollas como platos es casi un milagro, pero afortunadamente lo conseguimos. La noche a pesar de que no dormí mucho no fue del todo mal y por lo menos descansamos lo justo.


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