2ª ETAPA Hospital de Orbigo – Rabanal del camino 36 Km 20-7-00


Tras una nochecita de descanso reparador las cosas se ven de otra manera, aunque ya se empiezan a notar las primeras molestias, la ilusión de vivir una nueva jornada y que en ningún caso puede ser peor que la anterior motiva bastante. Tras un desayuno nos ponemos a la tarea que nos había traído hasta aquí, que no era otra que andar y andar sin parar un día tras otro, lo peor de estas primeras jornadas es sin lugar a dudas colgarse la mochila sobre los hombros castigados por el sol y por el peso de la mochila, los pies todavía aguantaban sin mayores problemas.

Sobre las 11:00 mas o menos llegamos a Astorga, y tras un minirecorrido por la ciudad visitando el palacio ese que sale en todas las fotos, nos fuimos a la plaza del pueblo a descansar un poquito y a reponer un poco las fuerzas, heladito con hielo en una terracita viendo pasar a las chicas.

Previo pago de las consumiciones iniciamos la marcha de nuevo, y esta vez si que no nos sentíamos solos como en la primera jornada, la salida de Astorga la hicimos en una hilera de un montón de peregrinos, a los que fuimos dejando atrás irremediablemente, es nuestro segundo día, personalmente al que mas miedo le tenia y sin embargo después de la paliza del día anterior parece que hemos recuperado bastante bien.

Así que ponemos rumbo a Rabanal que es nuestro punto de destino, nos toca ir mucho rato por una carretera en obras, en este tramo coincidamos incontables veces con "el papa de Jan" al que saludábamos como si fuese de nuestro pueblo, un tipejo simpático y curioso donde los haya, solo tenia un defecto y era que hablaba muy raro. Nos acercábamos al tramo final de la jornada, pasando por El Ganso, y entramos a comer en un bar. No había mucho donde elegir, así que bocata de salchichón, que evidentemente por mas que lo intente no me pude comer, nunca me he llevado muy bien con el pan, pero todavia con el sobado y si a eso le juntas los 40 grados centígrados a la sombra, lo malo es que no había ninguna, pues te da como resultado que el cuerpo solo pide líquidos, paco insistía en que me lo comiese pero al final me salí con la mía. Al salir de comer, paradita técnica en una fuente a repostar y nos alcanzaron "los murcianos" una pandilla de amigos como la de los libros, muy tierno todo. Ya solo quedaba lo peor, el ultimo tramo de la jornada después de unos 25 kilómetros chupando sol y polvo, los 10 últimos se afrontan con una mezcla de ilusión y pesimismo que se confirma cuando al llegar al albergue te das cuenta de que no quedan camas. Al menos del recibimiento no podemos quejarnos, la guiri se desvivía por nosotros, lo que pasa que lo hacia por todos, no era nada personal, pero se agradecía de igual modo. Duchita y lo de siempre, un rato de charla en el hall que estaba ocupado por un grupo de 10 o 12 andaluces majetes, estrenamos el jabón para fregar, cervecita con limón en el bar mas cercano y a intentar conciliar el sueño, cosa bastante improbable dadas las circunstancias, tocaba dormir en el suelo, y para que no faltase de nada la mochila chorreando chocolate.


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