Versión modernista de las Amistades Peligrosas. Película
a cargo de adolescentes con las hormonas a punto de nieve. Uno de ellos está
enamorado de su hermanastra con la que quiere tener una noche de loca pasión.
Tras leer ambos en una revista que una joven quiere llegar virgen al matrimonio,
el saleroso adolescente apuesta con su hermanastra que quitará a la virginal
chica esa idea de la cabeza haciéndola perder su virgo, y a cambio obtendrá
los favores sexuales de su hermanastra.
La chica es guapa, inteligente, refinada, recelosa e incauta y cae enamorada
del juvenil galán.
El joven es guapo, chulo, prepotente y adinerado y la hermanastra también
y es la representante estudiantil del centro en el que estudia. A su vez se
encarga de ofrecer una formación de rectitud moral a otra chica, enamorada
de su profesor de música y proclive al intercambio de fluidos vengan
de donde vengan.
Poco ofrece la película, más allá de varios cuerpos adolescentes
en flor dispuestos a disfrutar del sexo, de besos lésbicos, de unos revolcones
interraciales y de un desfile de lencería fina y polvos nasales.